Subsidios salariales

Por John Hughes – Subsidios salariales de emergencia en Canadá - ¡Encuéntrelos si puede!


Documento original: Canada’s emergency wage subsidies – find them if you can!


Estándares flexibles para la presentación de reportes significan que los inversionistas saben poco acerca de cuándo las compañías usaron subsidios salariales de emergencia, anuncia el título de un artículo reciente de Globe and Mail por David Milstead.


Así es como comienza:


  • Las tres principales compañías canadienses de telecomunicaciones tomaron decenas de millones de dólares del programa canadiense de Emergency Wage Subsidy [Subsidios salariales de emergencia] (CEWS). Durante la mayor parte de la pandemia, sus inversionistas supieron muy poco acerca de ello.

  • Si bien reconociendo que estaban participando en el CEWS, durante el pico de la pandemia, BCE Inc. Y Telus Corp. fallaron en revelar a los accionistas qué tanto dinero del CEWS estuvo impulsando sus líneas de resultados.

  • Al registrar su reporte anual esta primavera, Rogers Communications Inc. Finalmente les dijo a sus accionistas que participó en el 2020, y que su cuenta de CEES era de $91 millones. BCE, en respuesta a una consulta de The Globe and Mail, dijo que recibió $122.85 millones en CEWS, pero no reveló ese número en los reportes a sus accionistas. Telus, que no respondió a las indagaciones de Globe, reportó $41.5 millones en pagos provenientes de Canada Revenue en una oscura presentación de cabildeo de Alberta.

  • El programa de CEWS, creado por el gobierno federal para ayudar a proteger trabajos durante la pandemia del COVID-19, permitió que los empleadores recibieran un subsidio del 75 por ciento por costos de nómina, con una declinación importante de los ingresos ordinarios entre las condiciones para recibirlo. Citando restricciones de privacidad que protegen las declaraciones tributarias, Ottawa rechazó emitir una contabilidad plena de los subsidios de CEWS pagados. Una investigación de Globe and Mail que comparó la escasa revelación federal con otras múltiples bases de datos y fuentes de información encontró que cerca de 400 compañías que se negocian públicamente recibieron CEWS.

  • Muchas de esas compañías reconocieron que recibieron el subsidio, pero no dijeron cuánto. Algunas no reconocieron que recibieron CEWS. Y esa falla de revelación muestra que no son solo los defensores del contribuyente quienes no están recibiendo la imagen completa de los CEWS: las compañías públicas más grandes de Canadá se han esforzado en entender cuánta generosidad del gobierno ha apuntalado las utilidades corporativas.


Un problema que se destaca en el artículo es la diversidad en la contabilidad para los subsidios, que surge de la siguiente parte del IAS 20:


  • Las subvenciones relacionadas con ingresos se presentan como parte de utilidad o pérdida, ya sea por separado o según un encabezamiento general tal como ‘Otros ingresos’; alternativamente, se deducen en la presentación de reporte del gasto relacionado.

  • Quienes apoyan el primer método reclaman que es inapropiado netear elementos de ingresos y gastos y que la separación entre la subvención y el gasto facilita la comparación con otros gastos no afectados por una subvención. Para el segundo método se argumenta que los gastos pueden muy bien no haber sido incurridos por la entidad si la entidad no hubiera estado disponible y la presentación del gasto sin compensar la subvención puede por lo tanto ser engañosa.

  • Ambos métodos son considerados como aceptables para la presentación de las subvenciones relacionadas con ingresos. La revelación de la subvención puede ser necesaria para un entendimiento adecuado de los estados financieros. Usualmente es inapropiada la revelación del efecto de las subvenciones sobre cualquier elemento de ingresos o gastos que sea requerido sea revelado por separado.


Un lector casual del artículo puede quedarse con la impresión de que esta elección se deriva de una declaración que en mayo de 2020 hizo la Canadian Accounting Standards Board. Yo no estoy seguro de exactamente a qué se hace referencia allí, si bien el IFRS Discussion Group discutió el problema en septiembre de 2020 y reconoció que tales enfoques alternativos son aceptables. Sin embargo, se debe enfatizar que si bien el requerimiento subyacente se remota a 1984, cuando los estándares internacionales de contabilidad eran mucho más un ejercicio teórico que como lo son ahora – es seguro asumir que los escritores nunca imaginaron que esos pasajes fueran usados para justificar métodos variantes que estén siendo usados en la misma jurisdicción para el mismo tiempo de subvenciones altamente generalizadas, social y políticamente prominentes. Si ellos hubieran imaginado ello, podrían haber esperado que preparadores y auditores y reguladores, así como otros, se unieran para acordar un enfoque consistente, más que unirse para acordar que estaba bien estar en desacuerdo…


El otro gran problema que se destaca en el artículo es la materialidad. Por ejemplo, observa:


  • Las compañías canadienses también tienen latitud al decidir qué es “material”, o suficientemente importante para revelar a los inversionistas. La política nacional de los Canadian Securities Administrators (CSA) que gobierna los estándares de revelación señala que un hecho es material cuando afecta de manera importante el precio de mercado o el valor de una acción, o razonablemente se podría esperar que lo afecte. Las compañías que tomaron decenas de millones de dólares, y en algunos casos cientos de millones de CEWS, aparentemente decidieron que la falla en revelar la cantidad del subsidio no afectaría el precio de la acción, incluyendo Suncor Energy Inc., que recibió $358.2 millones en CEWS en 2020, y Canadian Natural Resources Ltd., que recaudó $192.6 millones.


El artículo implica que algunas compañías tomaron un enfoque excesivamente técnico del problema al concluir que no necesitaban revelar las cantidades. Pero en un entorno pandémico en pánico cuando el dinero del gobierno estaba siendo distribuido con ritmo y magnitud sin precedentes, probablemente no es difícil sustantivamente argumentar que tal información afectaría de manera importante el precio de la acción, dada su naturaleza única y la carencia de valor predictivo. Por supuesto, probablemente habría sido “mejor” si la información estuviera más claramente disponible sobre una base de entidad-por-entidad. Pero entonces, tal y como otros artículos de Globe and Mail (como el titulado titled Wage subsidies were meant to preserve jobs. In many cases, the $110.6-billion response padded bottom lines [Los subsidios salariales estaban destinados a preservar trabajos. En muchos casos, la respuesta de $110.6 billones acolchonó las líneas de resultados]) exploraron más a fondo, los originadores de las cantidades pueden tener preguntas más importantes por responder que quienes las recibieron…


Las opiniones expresadas son solamente las del autor.

Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.

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