Reporte 2020 de ESMA


Por John Hughes – Reporte 2020 de ESMA - ¡Aumenta esa tasa de acción!


Documento original: ESMA’s 2020 report – pump that action rate!


La European Securities and Markets Authority (ESMA) [Autoridad europea de valores y mercados] recientemente emitió un reporte sobre su hacer forzoso el cumplimiento de la presentación de reportes corporativos y sus actividades regulatorias en el año 2020.


Aquí hay un extracto tomado del resumen:


  • Quienes hacen forzoso el cumplimiento realizaron 711 exámenes (729 en 2020) de estados financieros elaborados de acuerdo con los International Financial Reporting Standards (IFRS), que constituye una tasa del 17% de los emisores listados en mercados europeos regulados que preparan estados financieros de acuerdo con los IFRS (la tasa de examen del 2020 también fue del 17%).

  • De los 711 exámenes realizados, 619 fueron realizados como exámenes expost (689 en 2020) y, con base en esos exámenes, quienes hacen forzoso el cumplimiento en Europa tomaron acciones de cumplimiento forzoso contra 250 emisores (265 en 2020) con el fin de abordar desviaciones materiales de los IFRS. Esto representa una tasa de acción del 40% (la tasa de acción en el 2020 fue del 38%). Tal y como ocurrió en el pasado, la mayoría de las deficiencias fueron identificadas en las áreas de contabilidad de instrumentos financieros, deterioro de activos no-financieros, presentación de estados financieros y reconocimiento de ingresos ordinarios. Las desviaciones materiales de los IFRS se relacionaron con problemas de reconocimiento, medición y/o revelación dado que el concepto de materialidad es generalizado para los estados financieros en su conjunto. En particular, omitir, oscurecer, o declarar de manera equivocada información material en las notas razonablemente se podría esperar que influya en las decisiones que los usuarios primarios de los estados financieros toman con base en esos estados financieros.


Como era de esperarse, el Covid-19 aparece mucho en el reporte, por ejemplo, en el contexto de la prueba por deterioro:


  • Con relación al impacto del COVID-19, solo el 41% de los emisores proporcionaron explicaciones sobre qué horizonte de tiempo fue considerado en términos de volver a los flujos de efectivo o a la actividad normal antes del covid. Solo un tercio de los emisores que incluyeron flujos de efectivo provenientes de subvenciones del gobierno recibidas en relación con la pandemia en cantidades recuperables (alrededor del 10% de todos los emisores en la muestra) revelaron los supuestos en los cuales se basó la consideración de esos flujos de efectivo.


Algunas veces el reporta confirma que potenciales preocupaciones identificadas al inicio de la pandemia realmente no se cumplieron:


  • En la (declaración de prioridades) de 2020, ESMA enfatizó que la presentación separada de los impactos del COVID-19 en el estado de utilidad o pérdida puede no representar fielmente el desempeño financiero actual y futuro del emisor y puede conducir a engaño debido al carácter generalizado de los impactos de la pandemia. ESMA observó positivamente que muy pocos (5%) de los emisores reportaron, en los estados de utilidades y pérdidas, elementos de línea separados en relación con los impactos de la pandemia del COVID-19.


En el lado no-financiero, entre otras cosas, quienes hacen forzoso el cumplimiento “valoraron la extensión en la cual los emisores europeos habían tomado en cuenta las consideraciones de ESMA sobre las revelaciones no-financieras contenidas en el 2020 ECEP Statement (principalmente relacionadas con materias sociales y del empleado, modelo de negocios y creación de valor, riesgo relacionado con cambio climático, e impacto de la pandemia del COVID-19 en materias no-financieras). Para esto, fueron examinados los estados no-financieros de 116 emisores, llevando a acciones que hacen forzoso el cumplimiento hacia emisores que no cumplieron con (los requerimientos) relacionados con 19 infracciones”.


Tales reportes siempre proporcionan un buen punto de referencia y dan mucho de qué pensar. Como siempre, parte del contenido parece exagerado, por ejemplo:


  • Alrededor del 40% de los emisores que proporcionaron información insuficiente (la información fue revelada solo parcialmente, o la descripción fue repetitiva) sobre la administración de los empleados que trabajaron durante la pandemia proporcionó una descripción suficiente para sus propios empleados, pero no para los empleados en sus cadenas de suministro.

  • Solo el 26% de los emisores incluyeron revelaciones respecto de si las políticas puestas en funcionamiento en el contexto del COVID-19 son permanentes (e.g., un nuevo derecho para que los empleados trabajen remotamente durante cierta parte del tiempo). El 57% no proporcionó esta información, y para un 17%adicional esta revelación no fue relevante. Cerca de la mitad de los emisores proporcionaron información sobre cómo esas políticas fueron implementadas. Un tercio de los emisores no proporcionó detalles sobre la implementación y para los restantes emisores, no fue relevante.


Todo ello puede ser suficientemente interesante como alimento sociológico, pero tal y como allí está escrito, es imposible discernir cómo tales omisiones pueden ser materiales para la toma de decisiones. El derecho a trabajar remotamente, por ejemplo, dependiendo de las circunstancias puede ser una buena cosa (empleados más felices; ahorros de costos provenientes de mantener menos espacio físico), o una mala cosa (a causa de que es más difícil mantener un sentido de propósito y cultura compartidos, y para entrenar empleados nuevos) o muy probablemente una mezcla de ambos. Cualquiera de ello puede aplicar en un caso particular (y es posible que la entidad nunca lo sepa), probablemente será difícil valorar si esa cosa buena o mala neta tiene un efecto cuantificable en el desempeño financiero (comparado con un estado alternativo teórico en el cual Covid nunca hubiera ocurrido), o durante qué período de tiempo ese efecto puede evidenciarse. En otras palabras, si bien es suficientemente fácil sermonear a los emisores sobre cómo ellos debían haber dicho más sobre esto o aquello, es mucho más difícil articular respecto de por qué realmente importa. Después de todo, todos nosotros también hemos supuesto estar preocupados acerca de la sobrecarga de revelación. Aunque es típico del perpetuo aumento y disminución de los problemas, parece haberse deslizado un poco recientemente en la prioridad colectiva…


Las opiniones expresadas son solamente las del autor.

Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.


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