Publicar no es comunicar

Por Samuel Mantilla – Publicar no es comunicar. Con tal que no les dé por organizar ‘cartatones’ para el Ministro…

Mi experiencia

Con alguna experiencia en publicar, hay cosas que tengo claras:

  • El problema del editor no es imprimir, sino vender. El problema del autor no es escribir, sino lograr que lo lean.


  • Publicar es una acción unidireccional e incierta. Requiere herramientas de promoción y, en el presente, motores de búsqueda poderosos, etiquetados y herramientas de SEO.


  • Comunicar es un diálogo de doble vía. No se trata de hablarle al otro sino también, y muy importante, escuchar al otro.

Mis libros se han difundido bastante bien. Ello no quiere decir que hayan sido leídos y mucho menos aceptados o incorporados. En la docencia algunos los tienen como referencia y otros como libros de texto. Es difícil conocer su impacto real.

Con el blog y las redes sociales la experiencia es distinta. Permiten ver claramente que no es suficiente publicar.

Al blog solo algunos se suscriben. Unos pocos de éstos leen. Muchos comparten incluso sin leer. Muy pocos comentan. Y a veces, cuando comentan, se refieren a cosas distintas a lo que dice el blog.

Tener muchos seguidores en las redes sociales no significa que un mensaje les llegue a todos ellos.

  • Los tiempos en que los mensajes están ‘vivos’ en la red son muy cortos (unos 25 minutos) y el acceso real es solo a un 20% de los seguidores (siempre y cuando éstos se encuentren conectados).

  • Son más efectivos los servicios pagos, que garantizan que el mensaje sea enviado directamente. Pero incluso en estos servicios la efectividad depende de que el contacto ‘abra’ el mensaje y lo lea.

  • Las tasas reales de efectividad son muy bajas (más cercanas al 1% que al 100%).

Cuando publico en mi web, me leen mis seguidores, mis amigos, las personas que están interesadas en mis contenidos. Es ingenuo pretender que mi mensaje llegue a otros escenarios donde no me conocen, no están interesados en mis contenidos, no están conectados conmigo, o son no-amigos míos.

Por eso, cuando se quiere buscar consensos y llegar a acuerdos el camino es diferente: la comunicación, el diálogo de doble vía.

Un caso que es eso, sólo un caso

La reacción a Revisoría fiscal e importancia es un caso interesante:

  • Parece que mi impacto es real si bien no he logrado entender que un comentario en mi blog (que tiene pocos lectores) sea considerado más importante que la autoafirmación original.

  • Hice referencia a una carta ‘de los más importantes’ y éstos, en lugar de referirse a la carta como tal y a mis comentarios a ella, hicieron críticas por mis señalamientos a que el proyecto es desconocido (por mí) y porque no comento el proyecto (que realmente no conozco, porque incluso ellos mismos me han enviado varias versiones, unas con anexos y otras sin anexos). Parece que les molestó mi afirmación de que están actuando ‘a espaldas’ de la profesión porque ‘sus amigos’ si participan de su esfuerzo.

  • Les dolió lo de ‘los más importantes’ y han asignado a la autoría mía tal expresión, cuando en realidad es usada por ellos mismos, es su autoafirmación.

  • En privado, algunos de ellos me han solicitado comentarios sobre el proyecto y se han molestado porque he dicho que solo lo comentaré cuando sea público. Hoy no tengo clara cuál es la versión definitiva del mismo. Voy a esperar que los sitios web de las entidades que lo respaldan incluyan el mismo mensaje y los mismos contenidos.

Ahora son cinco

En Revisoría fiscal e importancia mencioné que las distintas agremiaciones de contadores en Colombia pueden clasificarse en cuatro grupos: (1) los más importantes, (2) los más representativos, (3) los con mejores contactos en el Congreso y en las Cortes, y (4) antiguos uribistas ahora contra Uribe.

Con otra carta, dirigida al Mincomercio, también desafortunada, apareció un quinto grupo “de entidades pertenecientes al sector social profesional, comprometidos con la participación de los contadores públicos en la lucha contra la corrupción”.

Con tal que no les dé por organizar ‘cartatones’ para el Ministro…

Si bien a esos cinco grupos muchas cosas los separan, la revisoría fiscal los une.

Tienen en común que:

  • Actúan ‘en defensa’ de la profesión de los contadores públicos. No les interesa la acción proactiva, esperan que el regulador diga cómo y luego se presentan como los ‘abanderados’ de lo nuevo.

  • Buscan una reforma de la revisoría fiscal centrada en la modificación de los artículos 207 y siguientes del Código de Comercio.

  • Insisten en soluciones de carácter general, iguales para todos (‘un solo tamaño se ajusta a todo’) y no les interesan soluciones específicas (‘a la medida de las necesidades de los usuarios’), estandarizadas.

  • Miran ‘hacia atrás’, añorando los dorados años 1970, enfocados en mantener un puñado de agua que hace rato se les salió de las manos. Permanecen anclados en la vieja doctrina jurídica de la ley de sociedades (‘órganos societarios’) y no quieren avanzar hacia la actual doctrina jurídica del gobierno corporativo.

  • No quieren que voces como la mía (y otras similares) sean escuchadas porque van ‘en contra’ de sus intereses, les conlleva ‘mirar hacia adelante’, de manera proactiva, y ‘pagar el precio’ que ello implica. Ese precio pasa por eliminar la ‘ética en consonancia’ y garantizar que la independencia del auditor sea una realidad.

  • Sus ‘desacuerdos’ muestran más la necesidad de reconocer la existencia de diferentes profesiones de contadores, tal y como es en el mundo anglosajón, cada una con su propio código de ética, sus estándares, su mercado, sus intereses, sus estrategias.

La ilusión de la objetividad

Si se analizara la ‘ilusión de la objetividad’ inmersa en esos posicionamientos, podría llegarse a acuerdos que permitieran avanzar más acelerada y efectivamente.

Con relación a la ‘ilusión de la objetividad’, es oportuno el trabajo de Michael C. Schwalbe, Geoffrey L. Cohen, y Lee D. Ross The objectivity illusion and voter polarization in the 2016 presidential election [PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America) September 1, 2020 117 (35) 21218-21229).

El destacado de su importancia dice [la traducción es propia, las negrillas no hacen parte del original]:

“La polarización política crecientemente amenaza las instituciones democráticas. La creencia de que ‘mi lado’ ve al mundo objetivamente mientras que ‘el otro lado’ lo ve a través de los lentes de su sesgo contribuye a esta polarización política y a la animosidad y desconfianza que le acompañan. Esta convicción, conocida como la ‘ilusión de la objetividad’, fue fuerte y persistente entre quienes respaldaron a Trump y a Clinton en las semanas anteriores a la elección presidencial de 2016. Nosotros mostramos que la ilusión de la objetividad predice el sesgo y la polarización posteriores, incluyendo el mayor partidismo durante los debates presidenciales. Un estudio de seguimiento mostró que ambos grupos impugnaron la objetividad del autor de un blog putativo que apoyaba al candidato de la oposición y vieron como malvados a quienes apoyaron ese candidato de oposición”.

Este documento hace un análisis de las posiciones políticas partidistas en Estados Unidos y tiene una documentación interesante. Puede servir como guía para analizar el problema de los distintos grupos de agremiaciones de contadores que actualmente hay en Colombia, así las conclusiones y las soluciones a las cuales se llegue sean diferentes.

De acuerdo con mi entender, es prioritario dejar de auto considerarse objetivo y percibir como sesgado al otro. Pero es una decisión que deben tomar cada una de las distintas agremiaciones y sus dirigentes, de acuerdo con sus procesos internos de toma de decisiones.

El Código de Comercio sí es modificable

Continuando con el análisis de las propuestas sobre revisoría fiscal, uno de los argumentos de quienes promueven ‘mejoramientos incrementales’ es que el Código de Comercio no es modificable. Ello no necesariamente es cierto. Lo verdadero es que no es modificable con cualquier cosa ni mediante cualquier proyecto.

Los verdaderos avances que ha tenido el Código de Comercio, en Colombia, se han basado en ‘doctrinas modernas’ y no en los viejos contenidos del decreto de 1971. Ello ha permitido la introducción de la ley 222 de 1995, el régimen de insolvencia, la solución de conflictos entre socios ya sea por la vía de la jurisdicción de la delegatura de la Superintendencia de Sociedades o por la vía de los tribunales de arbitramento (basados en ‘cláusulas compromisorias’ y no necesariamente en el ‘contrato de sociedad’), la sociedad anónima por acciones (SAS), entre otros.

Las propuestas de estatuto de revisoría fiscal o de reforma de la revisoría fiscal no se concretan porque buscan cambiar solamente los artículos 207 y siguientes, pero:

  • (1) no contemplan todo lo relacionado con el revisor fiscal en el Código de Comercio, y (2) no tienen una ‘doctrina jurídica moderna’ de respaldo.

  • Se han basado en ‘ensayo y error’, en incluyamos esto ‘a ver si pasa’, en aferrarse porque sí ya sea al ‘control de fiscalización’, al ‘control’ o al ‘aseguramiento’, sin entender cómo esos conceptos han evolucionado y cómo se aplican hoy en términos modernos.

  • Tampoco están mirando las tendencias hacia donde se dirigen estas cosas, ni los elementos disruptores que hay en el horizonte.

  • La teoría de respaldo que pueda surgir de los grupos democráticos que algunos consejeros del CTCP están promoviendo quizás llegue a un producto de alto valor. Está por verse si los cambios con ella respaldados son coherentes o simplemente ‘en consonancia’ con las viejas prácticas.

Además del precio que pasa por eliminar la ‘ética en consonancia’ y garantizar que la independencia del auditor sea una realidad, para lograr la transformación que la revisoría fiscal necesita, la profesión de los contadores necesita adherirse a una doctrina jurídica moderna, que en la actualidad es la del gobierno corporativo, y actuar en consecuencia (no es lo mismo que ‘en consonancia’) introduciendo los cambios que ello implica.

Las reformas no transforman, pero las transformaciones sí renuevan

¿Se acuerda usted de ‘esencia sobre forma’? Las reformas se dan en ‘la forma’, las transformaciones se dan en ‘la esencia’.

Las reformas conducen a mejoramientos (‘incrementales’). Transformar significa ‘ir más allá de la forma’.

Si bien algunos han empezado a usar la expresión ‘transformación’ de la revisoría fiscal, en el fondo se trata de un uso ‘por conveniencia’, si bien tienen claro que solo están interesados en mejoramientos dado que están dispuestos a ceder muy poco. Ese es un efecto de actuar ‘en defensa’ y no tanto de manera proactiva.

Tocará seguir insistiendo en estas cosas. Yo podré realizar publicaciones, sin esperar que lleguen a todas las audiencias. Mis comunicaciones son con unos pocos, porque no hago parte de las esferas de decisión de la profesión.

Entradas Recientes

Ver todo

Si desea que las actualizaciones del blog le lleguen a su correo electrónico, favor suscríbase usando el formulario que aparece en la página del blog.

Contacto

Sede: Bogotá, Colombia

​​

Celular: +57 312 5961058

E-mail: samantilla1@gmail.com

  • White Twitter Icon
  • White Facebook Icon
  • White LinkedIn Icon

2013-2020 por SAMantilla - Reservados todos los derechos