Plataformas de gobierno

Por Samuel Mantilla – Plataformas de gobierno – La transformación de la revisoría fiscal por efecto del gobierno corporativo

He estado insistiendo en las plataformas como el horizonte inmediato hacia el cual están evolucionando la prestación de servicios profesionales, las finanzas, el aprendizaje, y la humanización, entre otros, enfatizando cómo estas cosas tienen consecuencias en la revisoría fiscal tanto si se le piensa en pequeño como si se le piensa en grande, aún en medio de las desafortunadas acciones gremiales de unos y otros sectores. Todo ello teniendo como eje aglutinador la creación de valor.

En el presente artículo hago una reseña muy breve de cómo ha evolucionado el gobierno corporativo y por qué en el presente es importante entenderlo en el contexto de las plataformas de gobierno empresarial. En este contexto, la transformación de la revisoría fiscal es un imperativo si se quiere que realice la auditoría independiente de estados financieros según los estándares internacionales de auditoría. Si se quiere que la revisoría fiscal vuelva a ser control de fiscalización’, ello conllevará que no pueda realizar la auditoría independiente de estados financieros según los estándares internacionales de auditoría.

¿La razón para ello? La ley corporativa (ley de sociedades) ha dado paso al gobierno corporativo (gobierno de las sociedades).

Origen del gobierno corporativo

Ronald J. Gilson (Charles J. Meyers Professor of Law and Business at Stanford Law School and Marc and Eva Stern Professor of Law and Business at Columbia Law School), en su contribución al The Oxford Handbook of Corporate Law and Governance que lleva por título From Corporate Law to Corporate Governance [De la ley corporativa al gobierno corporativo] hace un detallado análisis del origen y la evolución del gobierno corporativo. Ello se puede resumir en las siguientes viñetas:

  • En el 1962, Bayless Manning (profesor de Yale y luego decano de Standford) anunció la ‘muerte’ de la ley corporativa como esfuerzo intelectual, quedándose ‘vacíos’ los estatutos corporativos: “el estatuto corporativo (que proporcionó la estructura formal de la empresa) ya no es suficiente para entender lo que realmente importa”.

  • En 1976, Jensen y Meckling, en “Theory of the Firm: Managerial Behavior, Agency Costs and the Theory of the Firm” [Teoría de la firma: comportamiento directivo, costos de agencia y la teoría de la firma], por su parte, señalaron que la ‘teoría de la firma’ se volvió una ‘caja vacía’: fue subsumida por la ‘teoría de los mercados’, en la cual las firmas son solo actores importantes. La firma fue reducida a una ‘ficción legal’ que puede ser vendida sin permiso de los otros contratantes individuales. Hoy, en 2020, en la terminología de Silicon Valley, es una plataforma de múltiples lados que integra inputs por un lado y clientes por el otro. Ello se dio por el ingreso de la economía en la academia legal corporativa.

  • Durante 40 años, la ley y la academia corporativa de los EEUU se dedicaron a la búsqueda del Santo Grial Organizacional, una técnica que eliminara la brecha entre propiedad y control mediante alinear los intereses de accionistas y administradores.

  • La consecuencia de esto fue que ‘la caja vacía’ comenzó a ser llenada. Y no fue coincidencia que el término ‘gobierno corporativo’ apareciera en ese momento. En los años 1970 estuvo en boga solo en un país, EEUU. En un período razonablemente corto de tiempo aparecieron los códigos de gobierno corporativo, como el de la OECD que sacó esto de la práctica de un solo país y la amplió a nivel global.

  • Pero ¿con qué se llenó la caja vacía? El nuevo contenido abordó la variedad de interacciones de contratos – contratos formales, contratos implícitos… la corporación como un nexo de invitados en plataforma.

  • Las implicaciones del cambio desde la ley corporativa hacia el gobierno corporativo pueden resumirse así: desde reglas legales independientes hacia reglas legales que interactúan con procesos e instituciones corporativos no-legales. Pero, téngase en cuenta, no-legal no significa ilegal.

El gobierno corporativo surgió en los Estados Unidos a partir del reconocimiento del agotamiento de la ley corporativa (ley de sociedades) y la búsqueda de mecanismos para llenar los vacíos legales en los nuevos entornos de negocios.

El movimiento global hacia el gobierno corporativo tuvo un impulso importante con el Cadbury Committee Report emitido en 1992. Se fortaleció con la Ley Sarbanes-Oxley de 2002 y el UK Corporate Governance Code del Reino Unido en 2005 y 2014. Se ha consolidado gracias a los esfuerzos de la OECD y el reconocimiento de los principios de gobierno corporativo de OECD y G20 como parte de los estándares clave para sistemas financieros sólidos.

En Colombia, el Gobierno Corporativo está avanzando. Quizás el mejor estudio sobre este tema es el realizado por la OECD en 2017, como parte del proceso de la membrecía del país en la OECD, si bien muestra solo lo relacionado con la Superintendencia Financiera de Colombia.

Puede decirse que hoy el gobierno corporativo está plenamente aceptado y desde los más diversos frentes (gobiernos, organizaciones empresariales, académicos, etc.) se está trabajando en su implementación y consolidación.

Qué es gobierno corporativo

Hay distintas definiciones de gobierno corporativo, las cuales varían dependiendo de los diferentes entornos económicos, legales, culturales, comportamentales, organizacionales y de negocios.

Amir N. Linch señaló:

“Definido como la estructura institucional que regula la división y el ejercicio del poder en la corporación, el gobierno corporativo aborda las múltiples relaciones entre los stakeholders corporativos, que incluyen accionistas, administradores, empleados, acreedores y otros” [1].

La ley corporativa (ley de sociedades) tradicional se ha basado en la ‘teoría de los accionistas’ que privilegia los derechos de los accionistas por encima de todos los otros derechos involucrados en el actuar organizacional. El gobierno corporativo se basa en la ‘teoría de los stakeholders’ que, si bien reconoce los derechos de los accionistas, también reconoce que, por efecto de otras relaciones contractuales, la organización debe reconocer los derechos de otras partes de interés.

Por esta razón se dice que a las relaciones contractuales básicas (surgidas del contrato de sociedad) se adicionan otras relaciones contractuales (relaciones económicas surgidas de otros contratos diferentes al contrato de sociedad). Jeffrey utiliza para esto la expresión nexus of contracts’ [nexo o red de contratos] [2].

El gobierno corporativo es entendido, entonces, como el ‘sistema de operación’ de la organización, recalcándose que una corporación debe ser definida funcionalmente por referencia a la estructura que permite que una ficción legal opere un negocio y haga posible que terceros hagan negocios con confianza con ella.

Esa ficción legal se apoya en la estructura de gobierno, que también tiene una naturaleza contractual y de la cual hacen parte las relaciones de presentación de reportes, organigramas, acuerdos de compensación, recopilación de información, y controles internos y monitoreo, entre otros, todos ellos políticas, prácticas y procedimientos en gran parte dictados de forma no-legal, que no aparecen en el estatuto corporativo o en los estatutos de la corporación.

Básicamente se trata de los procesos mediante los cuales se toman las decisiones financieras y de operación de negocios, procesos que dependen tanto de los diferentes entornos como de las distintas intencionalidades de los diferentes stakeholders de una organización, principal, pero no únicamente, sus propietarios (accionistas) e inversionistas. Procesos que, en el presente, afectan y son afectados por todo el ecosistema de negocios: una plataforma gobierno o red de contratos.

La idea central de esto es que una sola persona no puede tomar todas las decisiones y que todos los procesos deben estar debidamente documentados y, eventualmente, sujetos a revelación dentro de ciertas condiciones.

La siguiente gráfica intenta mostrar lo anterior:


  • La columna vertebral sigue siendo los propietarios (accionistas) y sus derechos contractuales (el contrato de sociedad), complementada por los contratos realizados con los otros stakeholders.

  • Los otros stakeholders son, principal, pero no únicamente: inversionistas (sobre todo los potenciales); perspectivas de género, raza, y similares; medio ambiente y cambio climático; sistemas y tecnología; mercados; y relaciones de negocio (de carácter estratégico).

  • Las distintas relaciones contractuales se derivan de lo anterior: ley corporativa (entorno legal); incentivos (entorno económico); ética (entorno comportamental); recursos (entorno organizacional); productos, clientes, consumidores y usuarios; estrategia de negocios.

  • Las distintas líneas (en negrilla y punteadas) muestran las diferentes relaciones contractuales que ‘alimentan’ el contrato corporativo.

  • La organización concreta de ese nexo de contratos depende de cada organización en particular, no es uniforme. Por eso se encuentran diferentes prácticas de gobierno corporativo, las cuales conforman el contrato corporativo de cada organización en particular.

El lector debe tener claro que esta gráfica ofrece una visual ‘uniforme’. En la práctica, cada entidad tiene su propia combinación de estos elementos, unos con más peso/impacto, otros con menos o ningún peso/impacto. Ello depende tanto de la legislación bajo la cual la entidad se incardina, como de los objetivos estratégicos actuales de la organización. La revelación en concreto de cada uno de ellos es importante, pero tiene como límite ‘no revelar secretos corporativos’ que podrían ser perjudiciales para la entidad y beneficiosos para los competidores.


La red del sistema financiero sólido

Una de las características tanto de la ley corporativa (ley de sociedades) como del gobierno corporativo es que han sido diseñados para ser aplicados por las grandes corporaciones, principalmente las que participan en los mercados de valores mediante la emisión y negociación en ellos de valores de deuda y/o de patrimonio.

En la práctica, dado su impacto, se han ido extendiendo a otros tipos de organizaciones (gubernamentales, de familia, ONG), cada uno privilegiando sus propias realidades y estilos.

Ello ha conducido a que el gobierno corporativo no sea algo necesariamente obligatorio. Lo que se está buscando es que: (1) Esté basado en principios/evidencia; y (2) Los esfuerzos se centren en revelar las prácticas de gobierno corporativo con base en la metodología de ‘cumpla o explique’ (cumpla lo señalado en las guías o explique por qué no cumple).

No extraña, entonces, que hagan parte de lo que se considera un sistema financiero global sólido. Estos esfuerzos están liderados por la Financial Stability Board (FSB), que es un organismo internacional que monitorea y hace recomendaciones acerca de ese sistema:

“La FSB promueve la estabilidad financiera internacional; lo hace mediante coordinar las autoridades financieras nacionales y los organismos internacionales de emisión del estándar mientras trabajan hacia el desarrollo de sólidas políticas regulatorias, de supervisión y otras del sector financiero. Fomenta la igualdad de condiciones mediante fomentar la implementación coherente de esas políticas a través de sectores y jurisdicciones” [3].

En función de ello, la FSB:

  • Determina el Compendio de Estándares que lista los diversos estándares económicos y financieros – tanto por área temática como por organización emisora – que son internacionalmente aceptados como importantes para sistemas financieros sólidos, estables y que funcionan bien.

  • Asigna mucha importancia a la adopción e implementación de esos estándares dados sus efectos benéficos en la estabilidad de los sistemas financieros tanto a nivel nacional como globalmente.

  • Designa los estándares clave que merecen prioridad en la implementación dependiendo de las circunstancias del país, y otros estándares que son de naturaleza complementaria y cubren áreas funcionales particulares.

Al designar los estándares también designa las organizaciones que los emiten. Ello quiere decir que, en un campo específico, los estándares reconocidos son los emitidos por la organización reconocida. En el caso del gobierno corporativo, son los principios emitidos por la OECD y el G-20. Para los IFRS, son los emitidos por IASB. Y para los ISA, los emitidos por IAASB.

La siguiente gráfica lista los 16 estándares que actualmente (octubre 2020) hacen parte del Compendio, clasificados en: (1) Política macroeconómica y transparencia de datos; (2) Regulación y supervisión financiera; y (3) Infraestructura institucional y del mercado. Los principios de gobierno corporativo, los IFRS y los ISA hacen parte del grupo de infraestructura institucional y del mercado.

Principios de gobierno corporativo de OECD y G-20

La Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD) [Organización para la cooperación económica y el desarrollo] es:

“Una organización internacional que trabaja para construir mejores políticas para mejores vidas. Nuestra meta es diseñar políticas que fomenten la prosperidad, la igualdad, la oportunidad y el bienestar para todos. Nos basamos en casi 60 años de experiencia y perspectivas para preparar el mundo del mañana.
Junto con gobiernos, elaboradores de política y ciudadanos, trabajamos en establecer estándares internacionales basados-en-evidencia y encontrar soluciones a una variedad de desafíos sociales, económicos y ambientales. Desde mejorar el desempeño económico y la creación de trabajos hasta fomentar educación sólida y la lucha contra la evasión tributaria internacional, proporcionamos un foro único y un centro de conocimiento para datos y análisis, intercambio de experiencias, compartir las mejores prácticas, y asesorar sobre políticas públicas y la emisión del estándar internacional” [4].

A partir del 28 de abril de 2020 Colombia es miembro de la OECD, siendo el 37º país en hacerlo.

Son diversos los esfuerzos de la OECD en relación con el gobierno corporativo:

Junto con el G20, la OECD emite los Principios de Gobierno Corporativo que ayudan a quienes elaboran las políticas [legisladores] a evaluar y mejorar la estructura legal, regulatoria, e institucional para el gobierno corporativo, en vista a apoyar la eficiencia económica, el crecimiento sostenible y la estabilidad financiera. Publicados por primera vez en 1999 por la OECD, los Principios han sido desde entonces el referente internacional. En el año 2015, los Principios actualizados han sido endosados por el OECD Council y por los Líderes de la Cumbre del G20.

La siguiente gráfica muestra una perspectiva de conjunto de estos Principios, los cuales son detallados en el documento completo cuyo vínculo se ofrece para facilitar el acceso al mismo. Están clasificados en seis grupos: (1) Consolidación de la base para un marco eficaz de gobierno corporativo; (2) Derechos y tratamiento equitativo de los accionistas y funciones de propiedad clave; (3) Inversores institucionales, mercados de valores y otros intermediarios; (4) El papel de los actores interesados en el ámbito del gobierno corporativo; (5) Divulgación de información y transparencia; y (6) La responsabilidad del consejo de administración (Junta de Directores).


El grupo 5 tiene un enfoque de revelación (divulgación). La siguiente gráfica muestra sus componentes.


Las anteriores negrillas no son del original. De manera expresa hace referencia al auditor externo (auditor independiente). El Colombia se ha dicho que el revisor fiscal es el auditor externo y así está operando en la práctica en las grandes empresas. Queda la duda respecto de qué pasa con otras funciones del revisor fiscal, que legalmente son obligatorias, pero que no son compatibles con la auditoría externa tal y como se le reconoce internacionalmente.

Unas palabras finales

El lector de esta serie podrá haberse dado cuenta de la importancia que tienen las plataformas y, dentro de ellas, los contratos. Fácilmente podrá entender por qué:

  • El control, ahora, es poder de influir en la toma de decisiones financieras y de organización.

  • En los IFRS son más importantes la consolidación y los flujos de efectivo, mucho más que los estados financieros individuales (separados), el balance y los resultados. Y por qué ahora el desempeño financiero IASB busca se presente ‘similar’ a los flujos de efectivo.

Para entender cómo funciona el gobierno corporativo se necesita un buen equipo interdisciplinario liderado por abogados que ayuden en la organización e implementación de la red de contratos.


Como se verá en una próxima entrega, para entender el control se necesita un buen equipo de contadores actualizados que entiendan la contabilidad no en términos de patrimonio sino en términos de ‘flujos de efectivo’.

La transformación de la revisoría fiscal cada vez se vuelve inevitable. Eludirla será continuar anclando en el pasado y esperar que la inercia resuelva los problemas.

Notas finales:

[1] Gordon, Jeffrey N.; Ringe, Wolf-Georg. The Oxford Handbook of Corporate Law and Governance (pp. 197-198). OUP Oxford. Edición de Kindle (que señalan la primera parte de esta definición fue realizada por: Amir N. Licht, Corporate Governance, in Handbook of Financial Globalization 369, 369 (Gerard Caprio ed., 2013).

[2] Gordon, Jeffrey N.; Ringe, Wolf-Georg. The Oxford Handbook of Corporate Law and Governance (p. 333). OUP Oxford. Edición de Kindle.

[3] Cfr. Mandato de la FSB, en: https://www.fsb.org/about/

[4] Cfr. http://www.oecd.org/about/

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