La nación bitcoin

Por John Hughes: El estado (en su mayoría poco atractivo) de la nación bitcoin


Documento original: The (mostly unappealing) state of the bitcoin nation


“Una de las más grandes firmas de contabilidad del mundo, PricewaterhouseCoopers (PwC), ha aceptado su primer pago con bitcoin”, anunció una historia reciente en cryptocurrencynews.com.


Continuó así:


  • PwC aceptó bitcoin como pago por sus servicios de asesoría, dado que actualmente está trabajando con múltiples startups que negocian en bitcoin y la industria de las criptomonedas. PwC también comenzó a asesorar clientes acerca de varias opciones relacionadas con criptomonedas, tales como fondos e inversiones, bolsas de valores, e ICOs [initial coin offering = oferta original de monedas].

  • “Esta decisión ayuda a ilustrar cómo estamos acogiendo la tecnología nueva e incorporando innovadores modelos de negocio a través de todo nuestro rango de servicios”, dijo el presidente de PwC Asia-Pacific Raymound Chao. “También es un indicador de que bitcoin y otras monedas establecidas ahora se han convertido en formas de liquidación más ampliamente aceptadas”.


Por supuesto, nada dice que PwC hubiera preferido efectivo, o que los habituales clientes de auditoría tengan la opción de liquidar sus cuentas en algo más que eso en el futuro cercano. Aun así, las criptomonedas parecen están originando una ola de noticias principalmente positivas, incluyendo la compra grande de bitcoin que realizó Elon Musk. Abordando ese desarrollo y otros, el New York Times preguntó acerca de la probabilidad de que otras compañías sigan su ejemplo:


  • No parece probable, dijo Naresh Aggarwal de la Association of Corporate Treasures en Londres. “El oro es probablemente una forma más tradicional de inversión alternativa”, dijo, sin embargo, pocas firmas fuera del sector financiero lo tienen. “Si no son tentadas por el oro, entonces puedo ver que estén siendo tentadas por Bitcoin”, agregó, comparándolo con “poner dinero en una carrera de caballos”. Mantener el dinero en inversiones líquidas, ultra seguras, es particularmente importante durante la pandemia, y muchos directores de finanzas corporativas recuerdan haber sido quemados en el 2008 por inversiones de mayor rendimiento, cuya volatilidad parece moderada en comparación con muchas criptomonedas.


Con ese telón de fondo, los Canadian Securities Administrators emitieron la CSA Staff Notice 51-363 – Observations on Disclosure by Crypto Assets Reporting Issuers [Observaciones sobre la revelación por emisores que reportan activos cripto], basada en gran parte en una revisión de registros anuales de 2019. Las observaciones no están limitadas a la revelación financiera, pero aquí hay un extracto que corresponde a la obligación de la entidad a revelar información adicional que sea relevante para el entendimiento de sus estados financieros.


· El personal tiene el punto de vista de que tal información relevante, por ejemplo, generalmente incluiría:

- la naturaleza de los diferentes tipos de criptomonedas tenidas, incluyendo revelación relacionada con la exposición del riesgo que la entidad tenga ante tales activos,

- la cantidad y el valor registrado de cada tipo de criptomoneda que el emisor tenga a las fechas relevantes de presentación de reportes,

- un programa de continuidad para cada tipo de criptomoneda, diferenciando entre incrementos debidos a minería y debido a adquisiciones/disposiciones en el mercado,

- la(s) fuente(s) de información de la valuación, incluyendo el nombre del agregador de datos, si es aplicable,

- la base de la entidad para determinar si las criptomonedas son contabilizadas como inventario o como un activo intangible, así como también el método de valuación usado (costo, valor razonable, revaluación), y

- un desglose de los equipos de minería por criptomoneda para el cual el equipo sea capaz de realizar minería, si es aplicable.


Eso se suma a la información acerca de la política de contabilidad, la base de medición del valor razonable y similares. Todo ello bueno, pero dependiendo de la magnitud relativa de las tenencias en criptomonedas dentro del balance general del emisor, potencialmente desproporcionada para su verdadera importancia (vea, en contraste, mis recientes comentarios acerca de la escasez general de revelaciones relacionadas con el inventario). Es decir, usted podría preguntarse si los lectores en general no se sentirían a menudo bien servidos por una etiqueta grande y chillona que diga “¡No confíe en este número!” O algo por el estilo.


Tengo que admitir que veo a bitcoin y sus cohortes principalmente como una abstracción decadente, y su modernidad a los ojos de una compañía como Telsa solo lleva a otro punto que algunas veces he señalado aquí, acerca de la debilidad del compromiso corporativo para con la sostenibilidad y la buena práctica ambiental. Otro artículo del New York Times señaló este punto:


  • En un momento en que compañías e inversionistas crecientemente dicen que están centradas en los problemas del clima y de la sostenibilidad, algunos de ellos pueden estar a punto de chocar con la realidad de otra tendencia financiera, una que actualmente vale cerca de $1 trillón [un millón de millones de dólares]: Bitcoin.

  • La criptomoneda se ha vuelto ineludible, con grandes compañías como Tesla e inversionistas individuales que se apresuran a abastecerse del token digital.

  • Pero, dependiendo de cuál estudio usted lea, las emisiones anuales de carbón provenientes de la electricidad requerida para hacer minería de Bitcoin y procesar sus transacciones son iguales a la cantidad emitidas por toda Nueva Zelanda o Argentina.

  • Para poner esto en perspectiva, una transacción de Bitcoin es el “equivalente a la huella de carbón de 735,121 transacciones de Visa o 55,280 horas de ver YouTube”, de acuerdo con Digiconomist, que creó lo que denominó un Bitcoin Energy Consumption Index. (Los críticos de esta comparación señalan que la transacción promedio de Bitcoin vale alrededor de $16,000, mientras que la transacción promedio de Visa vale $46.37, pero usted entiende el punto).


El artículo reconoce que algunos comentaristas consideran que esos números son exagerados, o consideran que con el tiempo pueden ser reducido mediante mayor uso de energía limpia, o “(construyendo) energía eólica y solar en lugares que pudieran no estar perfectamente situados para la tecnología y (usar) el poder extra para hacer minería de Bitcoin”. Pero incluso en la mejor interpretación, esto difícilmente suena como una explicación directa de una contabilidad franca de los beneficios y costos sociales actuales, o un reconocimiento de cómo los primeros, si es que existen, estarán (como siempre) mucho más lejos de ser compartidos que los últimos…


Las opiniones expresadas son solamente las del autor.

Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.

240 vistas2 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Contabilidad de la plusvalía

Por The Footnotes Analyst – Contabilidad de la plusvalía – Los inversionistas necesitan algo diferente

Pasivos no-corrientes

Por John Hughes – Pasivos no-corrientes con acuerdos de pago - ¡Respeten nuestro espacio limitado!

Comentario de la administración

Por John Hughes – Propuestas de IASB sobre el comentario de la administración - ¡Gracias, pero no gracias!