La administración de las ganancias y el medio ambiente

Por John Hughes – La administración de las ganancias y el medio ambiente – lo golpeamos de cualquier manera


Documento original: Earnings management and the environment – we hit you either way



Cuando las compañías masajean los libros, el medio ambiente recibe un golpe, señala un reciente artículo publicado en el sitio web de Canadian Accountant:


Aquí hay algunos extractos:


  • La administración de las ganancias puede ser una forma de fraude financiero, pero hay muchos defensores quienes dicen que los estándares de contabilidad permiten discreción administrativa en la presentación de reportes sobre las ganancias. Además, cuando las firmas manipulan sus libros, ¿no se están haciendo daño a sí mismas, más que a los demás?

  • Es esta aparente carencia de una víctima identificable la que ha llevado a que muchos profesionales e investigadores de la contabilidad concluyan que no es gran cosa. Sin embargo, la investigación nueva revela una historia más oscura.

  • Dos estudios recientes muestran cómo la obsesión de una compañía en satisfacer las expectativas de las ganancias puede victimizar a los empleados vulnerables. Uno documentó tasas más altas de lesiones y enfermedades en el lugar de trabajo en las firmas que satisfacen o simplemente superan los pronósticos de los analistas – el resultado de los incrementos en las cargas de trabajo de los empleados y las reducciones fuera-de-lo-normal en los gastos discrecionales.

  • Un segundo estudio vinculó la administración de las ganancias con el robo de salarios corporativos, el cual ocurre cuando las firmas fallan en pagar a los empleados por el tiempo extra o los obligan a sub reportar los números de horas trabajadas.

  • Un nuevo estudio… mostró consecuencias aún más amplias provenientes de la administración de las ganancias – un incremento en la contaminación del aire, con consecuencias para la salud en el largo plazo… Desde la perspectiva de una compañía que busca una solución rápida, el recortar gastos de reducción de la contaminación, a menudo es una mejor alternativa que recortar investigación y desarrollo o publicidad, lo cual podría dañar sus intereses de mediano y largo plazo. Al apagar los depuradores, la firma transfiere a la comunidad donde opera los costos de largo plazo de un entorno más sucio.


El artículo concluye: “Es hora de que la profesión contable, los investigadores y los reguladores del mercado de capitales tomen más seriamente la administración de las ganancias. Necesitamos saber qué están haciendo las compañías para encontrar unos pocos centavos de ganancias por acción a fin de satisfacer los objetivos trimestrales o anuales – y quién termina pagando por tales prácticas.”


Me parece que el artículo sobreestima su premisa fundamental, que contadores y otros generalmente no toman “seriamente” la administración de las ganancias. El primer parágrafo que cité arriba se refiere a “muchos defensores que dicen que los estándares de contabilidad permiten discreción administrativa en la presentación de reportes sobre las ganancias” como si se dirigiera a un grupo de cínicos sin principios, y, sin embargo, tal y como está escrito, esto es simplemente una declaración de hechos. Parte del problema es que el término de alguna manera es flexible y maleable. En la extensión en que la administración de las ganancias se refiere a (dígase) la declaración equivocada deliberada de resultados para satisfacer un objetivo predeterminado, seguramente es ampliamente entendido como que es inapropiada. Al mismo tiempo, por supuesto, casi cualquier conjunto de estados financieros hace uso intensivo de juicios y estimados, algunos de ellos quizás seleccionados de rangos amplios aceptables de posibilidad y el impacto de un número en la línea de resultados versus otro de manera inevitable está en la mente de los preparadores cuando hacen tales selecciones. En ese sentido, es completamente imposible separar la “administración de las ganancias” de la “preparación de estados financieros” básicos. Pero si las compañías revelan adecuadamente esos estimados y juicios, el usuario puede entender, al menos en algún grado, cómo esas áreas pueden haber contribuido a “unos pocos centavos de ganancias por acción” (el artículo de Canadian Accountant tiene un vínculo con otro publicado en el sitio web de Strategic Finance que se centra principalmente en la “brecha de conocimiento” que existe entre los administradores que conocen el propósito de sus decisiones de contabilidad y los usuarios de los estados que carecen de conocimiento sobre las metas subyacentes a las decisiones de presentación de reportes”).


Aparte de eso, obviamente los autores no pueden y no afirman que si la administración de las ganancias y otras presiones orientadas-por-el-mercado fueran drásticamente reducidas o eliminadas, entonces las compañías se convertirían en líderes ambientales dignos. Es desde esa perspectiva que el hallazgo adquiere un cierto tono oscuro – si las compañías están dispuestas a arruinar el medio ambiente en aras de un beneficio relativamente significativo de la presentación de reportes de corto plazo, entonces ¿cuántas estarían dispuestas a arruinarlo por el bien de sus metas de negocio más amplias, grandes paquetes de compensación del ejecutivo y similares? Lo más deprimente del artículo, para mí, es la implicación más amplia (intencional o no) de que mantener el favor a los ojos de los mercados de capitales es, en gran medida inherentemente inconsistente con buenas prácticas ambientales. Para otra perspectiva sobre esto, un reciente valioso artículo de opinión publicado en el sitio web de Responsible Investor establece cómo la revelación y la práctica corporativa en esta área a menudo equivalen a “burlarse* de los demás (o) burlarse* de sí mismo. La intención puede ser más sincera para el (último), pero es una tontería* de todos modos”.


Del artículo de Canadian Accountant uno podría tener la sensación (no es que los autores digan esto – estoy extrapolando para hacer un punto) de que para cualquier corporación existe un nivel apropiado o “normal” de ganancias que se podría lograr si la administración de las ganancias y otras prácticas desagradables pudieran eliminarse. Pero la verdadera naturaleza del capitalismo es presionar fuerte y rápido, priorizando sus propios intereses de corto plazo sobre todos los otros. Incluso en los casos más notoriamente objetables de administración de las ganancias, el precio inmediato que terminamos pagando es solo una fracción de la pestaña a largo plazo que siempre acumula…


Las opiniones expresadas son solamente las del autor.

Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.


41 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comentario de la administración

Por John Hughes – Propuestas de IASB sobre el comentario de la administración - ¡Gracias, pero no gracias!

Contador de interés público

Por John Hughes - ¿De dónde viene esa luz cegadora, pregunta usted? ¡Es el contador del interés público!