GOING CONCERN

Actualizado: abr 23

Por Samuel Mantilla. Going Concern. Ante el coronavirus, la contabilidad y los estándares (IFRS y US GAAP) están respondiendo bien.

El COVID-19 propiamente no tiene impacto en la contabilidad.

El debe sigue siendo debe y el haber sigue siendo haber. Los activos siguen siendo activos, los pasivos siguen siendo pasivos, los ingresos siguen siendo ingresos, los gastos siguen siendo gastos.

La contabilidad sigue reflejando la posición financiera, el desempeño financiero y los flujos de efectivo de las actividades de negocio, que ahora pasan tiempos difíciles y navegan aguas turbulentas por efecto de la pandemia del coronavirus y las acciones frente a la misma.

Ante el coronavirus, la contabilidad y los estándares (IFRS y US GAAP) están respondiendo bien.

Reguladores y emisores

Se están ‘rajando’ reguladores y emisores del estándar de información financiera porque no han logrado generar respuestas dinámicas (‘oportunas’) ante situaciones que se están desarrollando a velocidades impresionantes.

Tanto ante las situaciones derivadas del COVID-19 (‘gran crisis de salud pública mundial’), pero también las que provienen de la digitalización, la información no-financiera, y la integración con la información social y ambiental.

La respuesta de IASB ante el COVIT-19 es desalentadora: muestra que comparte las preocupaciones globales acerca del impacto de la pandemia del coronavirus y que está monitoreando los desarrollos. Señala que está apoyando a sus stakeholders mediante: (1) reconsiderar las líneas de tiempo/cronogramas y avanzando sus proyectos; (2) apoyar la aplicación; (3) actualizar continuamente el calendario; y (4) ser contactable.

Por su parte, FASB también dice que comparte las preocupaciones globales acerca del impacto que en el stakeholder tiene la pandemia del coronavirus, tanto en Estados Unidos como fuera. Agrega que está monitoreando y respondiendo a la situación y está comprometido en apoyar y asistir a sus stakeholders durante este tiempo difícil. Ofrece una página con recursos dedicados al tema, donde se destaca lo relacionado con la contabilidad de los arrendamientos durante la pandemia y sus decisiones tentativas.

Contadores

Sectores importantes de contadores han estado inicialmente preocupados por las fechas inminentes de presentación de reportes y/o declaraciones de impuestos, pero luego han mostrado satisfacción por los aplazamientos de tales fechas.

IFAC no se ha pronunciado con relación a la pandemia del coronavirus y su efecto en el trabajo profesional de los contadores.

IAASB tampoco tiene un pronunciamiento oficial. El sitio web de IAASB ofrece Staff Alerts de las cuales emitió una Highlighting Areas of Focus in an Evolving Audit Environment Due to the Impact of COVID-19 [Resaltando las áreas de atención en un entorno de auditoría en evolución debido al impacto de COVID-19]. Anuncia que está elaborando otras sobre: Presentación de reportes del auditor; Empresa en marcha; Eventos subsiguientes; Auditoría de estimados de contabilidad; y Consideraciones de auditoría del sector público.

Ciertamente respuestas muy precarias, lentas, ante situaciones de inmenso impacto y de velocidad alta.

Negocios

Por efecto del COVID-19 algunos negocios están recibiendo impactos positivos, mientras que otros están recibiendo impactos negativos.

La pandemia está siendo positiva para empresas de biotecnología y farmacéuticas, alimentos, y domiciliarios, principalmente.

Está siendo negativa para empresas aeronáuticas y de transporte, entretenimiento y deportes, turismo y recreación, bares y espectáculos.

Con un efecto preocupante en el desempleo y el ‘descubrimiento’ de que sus fortalezas financieras no eran tales: ‘no tenían ni un mes de reserva para pagar salarios,’ lo cual es un pésimo indicador de su responsabilidad social.

Ciertamente, además del efecto en la salud, el COVID-19 está teniendo efectos desastrosos en el empleo y la integración social, los cuales se deben diferenciar de los impactos ‘en los negocios.’

Respuestas de contadores, reguladores y emisores

Contadores, reguladores y emisores de estándares de información financiera están preocupados por ‘Going Concern’ (empresa en marcha, negocio en funcionamiento).

En la actual avalancha de publicaciones sobre el impacto del COVID-19 en la contabilidad, casi todas hacen alusión a ‘empresa en marcha.’

A veces olvidando que siempre que se elaboran estados financieros se debe hacer una evaluación de la situación de empresa en marcha:

“Los estados financieros son preparados sobre una base de empresa en marcha a menos que la administración tenga la intención ya sea de liquidar la entidad o de dejar de negociar, o no tenga alternativa realista sino hacerlo.”

Con, o sin coronavirus, en cada fecha de presentación de reportes la administración debe hacer su evaluación de Going Concern y con base en ella presentar sus estados financieros. Si la evaluación muestra que la entidad no podrá continuar como empresa en marcha, la entidad debe entonces cambiar la base de presentación a ya sea de ‘entidad para la venta’ o ‘entidad en liquidación.’

En la base de presentación de ‘entidad para la venta’ debe haber un proyecto claro y definido sobre el particular y las cifras contables prácticamente se congelan, de manera muy similar a como lo pide el IFRS 5 Activos no-corrientes tenidos para la venta y operaciones descontinuadas. Una alternativa es llevar todos los saldos de contabilidad a valor razonable y de esta manera tenerlos listos para que el adquiriente pueda incorporarlos en su contabilidad como lo pide el IFRS 2 Combinaciones de negocios.

En la base de presentación de ‘entidad en liquidación’ la clasificación de corriente y no-corriente se modifica: los pasivos deben presentarse en orden de prelación según la jurisdicción respectiva (generalmente primero obligaciones laborales, luego obligaciones fiscales y en seguida los demás pasivos). Los activos, por su parte, se clasifican según su posibilidad de convertirlos fácilmente en efectivo, de los más líquidos a los menos líquidos.

En un contexto de COVID-19, el análisis de Going Concern puede hacer algunas consideraciones más urgentes, entre las cuales destaco dos.

Primera, tal y como lo señala el IFRS in Focus de abril 7 de 2020, Consideraciones de contabilidad relacionadas con la enfermedad por coronavirus 2019:

“El COVID-19 está generando disrupción en las operaciones de muchos negocios. Las entidades necesitarán considerar si tal disrupción será prolongada y resultará en demanda disminuida por productos o servicios o escasez importante de liquidez (o ambos) que, entre otras cosas, cause que la administración valore si la entidad puede ser capaz de continuar como empresa en marcha por al menos, pero no limitado a, 12 meses a partir de la fecha de presentación de reporte.”

Segunda, como lo dice el Heads Up de abril 10 de 2020 Highlights of the CARES Act que, refiriéndose al impacto que recibir ayuda del gobierno tiene en el análisis de empresa en marcha de la entidad, recomienda:

“Si la ayuda del gobierno no es recibida, puede haber duda importante acerca de la capacidad de la entidad para continuar como empresa en marcha. Por consiguiente, las entidades necesitarán evaluar cuidadosamente su elegibilidad para recibir ayuda del gobierno y su cumplimiento con tal asistencia antes de tratarla como planes de la administración para aliviar cualquier duda importante en el análisis de empresa en marcha.”

La evaluación de Going Concern es, entonces, importante en un contexto de COVID-19, pero no se realiza únicamente a causa de esta situación. Al igual que los requerimientos relacionados con el ‘período contable,’ el análisis de Going Concern es un proceso que no puede ser pasado por alto.

Respuestas de empresarios y hombres de negocio

Los empresarios y hombres de negocio están más interesados en ‘Business Continuity’ (Continuidad del negocio), están desempolvando los planes de contingencia y las mitigaciones del riesgo. Están buscando maneras de ‘reinventarse’ para tener éxito en las nuevas condiciones normales.

En otras palabras, están buscando oportunidades de negocio derivadas de las nuevas situaciones.

Al respecto, vea el análisis hecho por Radical Compliance, o la lista de recursos que con el título de Guía para la continuidad de negocios durante el COVID-19, publicó en marzo de 2020 la ANDI (Asociación Nacional de Industriales de Colombia).

Si bien no existe disyuntiva entre Going Concern y Business Continuity, es claro que se trata de dos respuestas diferentes. Sin embargo, ¿se ahonda una brecha y no hay puentes en el horizonte para reducirla?

En términos de negocio, el análisis se centra en los ‘flujos de caja’ para pagar salarios y proveedores, pero también para pagar las deudas. Y, además, para recibir los pagos derivados de préstamos y cuentas por cobrar. Las reestructuraciones de deudas se convierten en el centro de atención. Los ingresos ordinarios son los que tienen la clave para la supervivencia inmediata y para acceder con éxito al nuevo futuro normal.

La problemática de los estándares

Si se hace un análisis de estándar por estándar, todos los estándares actualmente vigentes tienen alguna implicación por efecto del coronavirus. Pero si el análisis se hace al interior de la empresa, con base en los estados financieros, en realidad el impacto está en 3 o 4 estándares. ¡Porque la materialidad importa!

En los Estados Unidos, la reciente Coronavirus Aid, Relief, and Economic Security Act, Ley CARES, de marzo 27 de 2020, es una ley de ayuda, alivio, y seguridad económica por efecto del coronavirus. Entre otras cosas, esta ley ‘le metió la mano a la contabilidad US GAAP.’

Ello no les ha gustado a reguladores (SEC) y emisores del estándar (FABS), pero el error es de éstos dado que olvidan que su autoridad (la de la SEC o la de FASB) es otorgada por leyes del Congreso de los Estados Unidos. Puede, entonces, el Congreso hacer las reformas de contabilidad que considere. En ese Congreso, quienes están uniendo esfuerzos para que se derogue la Ley Sarbanes también quieren obstaculizar las reformas de la contabilidad que introduce la Ley CARES.

Olvidan que con la Ley CARES los US GAAP, de hecho, están asumiendo el liderazgo global en la contabilidad.

  • Para un análisis de las reformas de contabilidad US GAAP que introdujo la Ley CARES, vea el excelente resumen que hace el Heads Up de abril 10 de 2020 Highlights of the CARES Act.

  • Para la reacción de reguladores y bancos en relación con el aplazamiento de la contabilidad de pérdidas de crédito esperadas corrientes, lea el análisis que hice en artículo anterior.

  • Para un análisis, a fondo, del reclamo de reguladores y emisores del estándar porque la Ley CARES le metió la mano a la contabilidad, vea el análisis que hizo Francine McKenna.

Ante el coronavirus, la contabilidad y los estándares (IFRS y US GAAP) están respondiendo bien. Están mostrando la situación financiera, el desempeño financiero y los flujos de efectivo tal y como corresponde a la coyuntura actual que está perjudicando a muchísimos negocios, pero que también está beneficiando a otros.

Estas cosas continúan desarrollándose. Hay diferentes puntos de vista. Ciertamente vendrán nuevos desarrollos. Será necesario estar atentos a ellos.

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