ESG - ¡Vamos gente!


Por John Hughes – ESG - ¡Vamos gente!


Documento original: ESG – come on people!


Un artículo reciente de Globe and Mail sugiere: Cuando se trata de los problemas de ESG, la industria financiera de Canadá necesita una mejora de las habilidades.


Aquí hay algunos extractos:


  • No hay escasez de discusión acerca de los aspectos prácticos de los problemas ambientales, sociales y de gobierno. Gobiernos, reguladores e inversionistas están demandando más revelación, más análisis y más administración de los riesgos de negocio relacionados con la sostenibilidad.

  • Las metas establecidas son bien conocidas: menos impacto en el medio ambiente, emisiones cero neto, mejor participación en la fuerza de trabajo por parte de personas de todos los estilos de vida, y salvaguardas contra los riesgos imprevistos, tales como una pandemia.

  • Pero lograrlas depende de asegurar que haya suficientes profesionales para hacerle frente a toda la maquinaria, y que administradores y empleados conozcan cómo todo ello está integrado en sus trabajos.

  • Bancos, aseguradores y administradores de activos, todos ellos se han sumado a los esfuerzos globales para contabilizar las emisiones financiadas e integrar los aspectos ambientales en todas las inversiones y préstamos, esfuerzos que se han intensificado con la cumbre de COP26 realizada en Glasgow, Escocia, el año pasado.

· Se va a necesitar un ejército de expertos en ESG. El reclutamiento no va a la par.


El artículo, escrito por Jeffrey Jones, se basa en parte en una encuesta reciente denominada Taking the lead in sustainable finance: a case for developing critical financial skills and competencies in Canada [Asumiendo el liderazgo en la financiación sostenible: un caso para desarrollar en Canadá las habilidades y competencias financieras críticas], basado en una investigación dirigida por Deloitte and Toronto Finance International, financiada por la United Nations-convened Financial Centres for Sustainability Network. Así resumió Globe and Mail algunos de los principales hallazgos: “Todos los más de 100 profesionales de la industria de servicios financieros encuestados… dijo que las habilidades y el talento en finanzas sostenibles eran importantes para sus organizaciones, y el 68 por ciento dijo que el suministro de personas que tengan ambos son insuficientes, y que más reclutamiento y entrenamiento son necesarios. Cerca de tres cuartos dijo que las habilidades en finanzas sostenibles son parte integral de casi todas sus organizaciones. El cuarenta y tres por ciento dijo que tenían dificultades para contratar personas con el saber-cómo necesario en finanzas sostenibles.


Además, la encuesta describe el mosaico real de la situación, con ausencia de oportunidades formales de entrenamiento, o desafíos en la evaluación de las que se ofrecen, y mucha confianza en hacer “conferencias, aprendizaje en el trabajo, programas de autoestudio, y exposición ante clientes y pares”. Sin duda esta situación mejorará notablemente en los próximos años, así sea solo porque los prestadores de servicios vean una oportunidad y se esfuercen por llenar la brecha. Sin embargo, ese no es el único elemento involucrado en la comunicación externa efectiva. Cualquier persona involucrada en el proceso de presentación de reportes financieros puede recordar ocasiones en las que una parte relativamente corta de revelación era fuertemente debatida y afinada, con numerosas partes internas y externas sopesándolas y trabajando hacia un consenso. Sin duda, algunos de esos debates son innecesariamente prolongados y exagerados, pero podemos esperar que algunas veces resulten en un mejor balance entre cumplimiento y claridad que de otra manera pueda lograrse. Puede pasar mucho tiempo hasta que las revelaciones de ESG necesariamente reflejen un grado comparable de experiencia y reflexión.


Mientras tanto, en otras nuevas relacionadas con ESG, Larry Fink, Chairman y CEO de BlackRock publicó su carta del año 2022 dirigida a los CEO. Las cartas de Fink han recibido mucha cobertura en los años recientes, y han ayudado como un indicador positivo de las actitudes – o alternativamente, tal y como Forbes lo señala, de estar “en deuda con el activismo anti empresarial y la corrección política”. La carta de este año abordó frontalmente esas críticas:


  • Nos centramos en la sostenibilidad no porque fuéramos ambientalistas, sino porque somos capitalistas y fiduciarios de nuestros clientes. Ello requiere entender cómo las compañías están ajustando sus negocios para los cambios masivos que está experimentando la economía. Como parte de ese centro de atención, estamos solicitándoles a las compañías que establezcan objetivos de corto, mediano, y largo plazo para las reducciones de gas con efecto invernadero…


  • Desinvertir en sectores completos – o simplemente trasladar activos intensivos-en-carbón desde mercados públicos hacia mercados privados – no conseguirá que el mundo llegue a emisiones cero neto. Y BlackRock no busca, como política, desinvertir de las compañías de petróleo y gas…


  • El capitalismo tiene el poder para moldear la sociedad y actuar como un poderoso catalizador para el cambio. Pero los negocios no pueden hacer esto solo, y no pueden ser la política climática. Ese no será un buen resultado para la sociedad. Necesitamos que los gobiernos proporcionen caminos claros y una taxonomía consistente para la política, la regulación y la revelación de la sostenibilidad a través de los mercados. También tienen que apoyar las comunidades afectadas por la transición, ayudar a catalizar el capital para los mercados emergentes, e invertir en la innovación y la tecnología que serán esenciales para descarbonizar la economía global.


Bien, al menos ello parece razonablemente honesto, y en una interesante dinámica con la autodescripción de Emmanuel Faber, que aquí miramos: “Yo soy un activista de que los negocios sean parte de la solución, sean la solución fundamental, la solución”. Claramente, una solución liderada por los negocios hará tanto como esos negocios perciban que esté dentro de su esfera de interés, al tiempo que ignoren (si no pisoteen conscientemente) el resto. Seguramente Fink tiene razón al señalar el rol necesario del gobierno, mientras ignora deliberadamente la realidad que prevalece, que no hay una perspectiva remota de que ello suceda en la extensión requerida en cualquier país importante (y menos en los Estados Unidos). Es probable que veamos progreso en el problema actual de las “habilidades” de negocio, mientras encontramos que todo ello cuenta mucho menos que lo que necesitamos…


Las opiniones expresadas son solamente las del autor.

Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.


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