El feo futuro de ESG


Por John Hughes – El (no necesaria, pero muy posiblemente) feo futuro de ESG


Documento original: The (not necessarily, but very possibly) ugly future of ESG


Un artículo reciente publicado en el sitito web de ESG Core anuncia: Apenas un bebé, ESG está bajo ataque. Eso puede inspirar unidad, crear fracciones o terminar en un espejismo.


Escrito por Attila Schillinger, reflexiona tal y como sigue:


· El capitalismo del stakeholder realmente es un experimento híbrido. ¿Podemos mantener el capitalismo con sus paradigmas de crecimiento y consumo al tiempo que se sirven los intereses de los diversos stakeholders y se salva al planeta de la destrucción total? La estructura de ESG ofrece un medio para ese fin. Lejos de ser perfecto, ESG proporciona una brújula para las organizaciones que quieran (a) identificar y administrar los riesgos y oportunidades operacionales de largo plazo y (b) mejorar su liderazgo y desempeño para beneficio de las personas y del medio ambiente. Dado que el desempeño de ESG puede ser medible, puede ser administrado incluso su todavía no ha surgido un conjunto universal de estándares. Al mismo tiempo, la carencia de tales estándares y regulaciones hace difícil comparar manzanas con manzanas y produce muchas manzanas podridas pintadas de verde para parecerse a los campeones de ESG. Eso lastima al infante. ¿Los trillones de dólares que van a fondos ESG verdaderamente sirven a la transición global hacia la sostenibilidad? Será difícil saberlo hasta que tengamos definiciones, métricas y obligaciones de presentación de reportes, universalmente aceptadas, basadas en esas mediciones. ¿A dónde puede llegar ESG?


Schillinger presenta tres futuros posibles – bueno, malo y feo. En el “bueno”, la presentación de reportes de ESG con bastante rapidez se estandariza, y su impacto en las inversiones crece rápidamente: “Mediante transformar el sector bancario y los fondos de inversión, integrando ESG en el proceso de inversión, pasarán años en lugar de décadas antes de que el financiamiento de actores malos, rezagados en ESG y las prácticas de negocio dañinas se agoten debido al riesgo para la reputación, posibles demandas, y nuevos requerimientos regulatorios”. En el escenario “malo”, ocurre una fragmentación: quizás la presentación de reportes de sostenibilidad avanza, pero los otros dos elementos de ESG se quedan atrás. En el escenario “feo”, ESG en su conjunto nunca lleva a cabo su potencial, permaneciendo “sesgado hacia la materialidad financiera, más que considerar la reducción de los impactos dañinos en la sociedad y en el ambiente”. Después de todo, tal y como una fuente especuló, “el capitalismo siempre encuentra una manera para volver a empaquetar una idea en un producto que beneficia al sistema”.


Un artículo reciente publicado en Globe and Mail, escrito por Jeffrey Jones, muestra numerosos desarrollos pendientes en el área, que incluyen iniciativas de fondos de pensión importantes (uno de los cuales, por ejemplo, “ha dicho que, para finales del año 2022, tiene la intención de vender las restantes tendencias de producción-de-petróleo y ha constituido un fondo de transición de $10 billones para ayudar a que compañías tales como productores de cemento y productores de acero reduzcan su intensidad de carbono”), los movimientos regulatorios dirigidos a hacer que sea obligatoria la presentación de reportes corporativos sobre los riesgos climáticos (“Los Canadian Securities Administrators han dicho que esperan que las compañías adopten la estructura establecida por la International Task Force on Climate-Related Financial Disclosures, que se está convirtiendo en el estándar aceptado para la presentación de reportes climáticos”), y los movimientos de los bancos, que “estarán ocupados en el 2022 haciendo conteo de sus propias emisiones de alcance 3, o financiadas, como firmantes del grupo global denominado Partnership for Carbon Accounting Financials”, y para quienes las obligaciones se espera se “expandan materialmente” en los próximos años. Todo esto puede parecer como una base para un leve optimismo en relación con el escenario “bueno”.


Por otra parte, el artículo reconoce escepticismo extendido de que “las maquinaciones del mundo de los negocios, relacionadas con ESG, podrían tener un impacto real”. Además, está claro de que el “mundo de los negocios” (incluso si tiene éxito en sustancialmente renovarse a sí mismo) será capaz de mover al mundo en general. Todo señala que Estados Unidos se está dirigiendo hacia alguna forma de autocracia y, de ser así, una agresivamente anticientífica, en la cual la complacencia incendiaria de corto plazo y el caos aplastarán cualquier noción de compromiso racional con el futuro (y esto es diciéndolo suavemente). Los fondos canadienses de pensiones pueden emitir cualesquiera declaraciones que deseen, pero si un infernal “líder hombre fuerte” prioriza los beneficios políticos del combustible barato sobre cualesquiera otros, entonces la perforación y la extracción (y sus imprudentes subsidios) continuarán, o se intensificarán. Y si esa actividad va en contra de la copiosa revelación técnica y la presión global que instan a lo contrario, eso probablemente solo significará que continúa con una mayor forma de salga-de-mi-vista, contrarrestar-a-la-élite, deme-libertad-o-deme-el-gusto-de-morir.


Yo no culparía a nadie que resista a ver el futuro de manera tan pesimista. Cuando los fundamentos básicos de la democracia de Occidente (y del desempeño del mercado construido a partir de ellos) se han mantenido relativamente estables por generaciones, es sin duda natural asumir su continuación básica, aunque en forma cuestionada. La naturaleza de lo que actualmente está sucediendo a simple vista solo hace que sea más fácil concluir que ello no puede ser tan malo. Bueno, esperemos lo mejor. Mientras tanto, sin embargo, podría ser una inutilidad sombría trabajar por mejores estándares y revelaciones por parte de organizaciones individuales cuando el mundo que las rodea esté destruyendo la noción predominante de G para el gobierno, con consecuencias funestas para la E [environment] y la S [social]. De hecho, una visión fea…


Las opiniones expresadas son solamente las del autor.

Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.


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