EBITDA-AL

Actualizado: 22 jun


Por The Footnotes Analyst – EBITDA-AL: Más letras, pero no más conocimiento


Documento original: EBITDA-AL: More letters but no more insight


En la sopa de letras de las métricas de inversión, en algunas presentaciones de compañías basadas-en-IFRS, ha aparecido una nueva variante de EBITDA – EBITDA-AL -, con la ‘AL’ significando ‘after leases’ [después de arrendamientos]. Pero ¿la nueva medida tiene algún sentido? Y, ¿por qué usar EBITDA-AL más que las establecidas EBITDA o EBITDAR?


Todas las medidas de ‘ganancias-antes-de’ crean problemas de comparabilidad, omiten componentes clave del desempeño operacional, y deben ser interpretadas con cautela. Nosotros pensamos que EBITDA-AL es peor que EBITDA, que nunca fue tan útil en primer lugar. Mejor usar EBIT, EBITDA o EBITDA-AMCE, donde el desembolso por capital de mantenimiento reemplaza D&A [Depreciation and Amortization = Depreciación y amortización].


En el sector europeo de telecomunicaciones muchas compañías usan una métrica de EBITDA-AL para comunicarse con los inversionistas. La porción de EBITDA es la usual ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización [earnings before interest, tax, depreciation and amortisation]. El adicional ‘AL’ significa ‘after leases’ [después de arrendamientos], con los desembolsos IFRS relacionados con arrendamientos capitalizados deducidos de EBITDA, aun cuando, según la contabilidad IFRS, son clasificados como depreciación e intereses.


EBITDA-AL puede adicionalmente incluir otros ajustes por elementos únicos o componentes no-operacionales del desempeño. Términos tales como ‘EBITDA-AL ajustado’ o ‘EBITDA-AL central ajustado’ pueden ser usados si se incluye ajuste adicional. Sin embargo, algunas compañías ya definen EBITDA-AL después de ajuste adicional, pero no usan los términos ‘ajustado’ o ‘central’ para dejar esto claro. Tal y como es usual, con las métricas que no-son-PCGA (no-son-IFRS), las definiciones y la terminología varían y usted nunca debe asumir que esas medidas son comparables a través de las compañías.


El extracto del anuncio de resultados de Deutsche Telecom 2021 que aparece adelante muestra ‘EBITDA-AL ajustado’ como una de cuatro métricas de desempeño resaltadas en el resumen inicial, siendo las otras ingresos ordinarios, flujo de efectivo libre y ganancias ajustadas. EBITDA-AL es preferida frente a otras medidas de operación tales como utilidad operacional (EBIT), EBITDA o EBITA.



Pero ¿por qué las compañías están usando EBITDA-AL en lugar del EBITDA más común y por qué EBITDA-AL es menos común en otros sectores? Por ejemplo, en el caso de las aerolíneas europeas podríamos encontrar poca evidencia de su uso, si bien hay importante actividad de arrendamiento.


Para entender EBITDA-AL primero necesitamos considerar el uso de las métricas de EBITDA, cómo antes del IFRS 16 eran previamente ajustadas debido a problemas de comparabilidad que surgen del arrendamiento, y cómo se ajustan por el efecto de la capitalización del arrendamiento después del IFRS 16.



¿POR QUÉ EBITDA?


Durante muchos años EBITDA ha sido una métrica analítica común. Es usada como una medida de desempeño, incluyendo en la forma de un margen de EBITDA y de crecimiento de EBITDA, y en la valoración del apalancamiento donde la deuda o la deuda neta es expresada como un múltiplo de EBITDA. La medida también es combinada con el valor de la empresa para producir el múltiplo EV/EBITDA. Pero ¿por qué usar una medida de utilidad incompleta (particularmente cuando se describe el valor) dado que los valores de empresa y patrimonio tienen que reflejar todos los gastos?


Antes de intereses


El ajuste más fácil de racionalizar de EBITDA son los intereses. La utilidad antes de intereses refleja el desempeño operacional atribuible a todos los proveedores de capital y no es afectado por la estructura de capital del negocio. Esto mejora la comparabilidad, particularmente cuando es combinado con el capital invertido en las medidas del ROIC y el valor de la empresa para los múltiplos del EV. Además, previamente hemos explicado cómo este punto de vista operacional, cuando es aplicado en el análisis basado en el valor de la empresa, es la mejor manera para pensar acerca de la valuación del patrimonio [1].


En general, la referencia a intereses comprende todas las ganancias y pérdidas relacionadas con financiación e inversión y no solo los ingresos o gastos por intereses. Lo importante a recordar en relación con financiación e inversión es la consistencia. Lo que es considerado como no-operacional, y por consiguiente excluido de EBITDA, tiene que ser consistente con cómo son definidos el capital y el valor de la empresa [2].


Antes de impuestos


Los impuestos corporativos son un gasto importante para casi todas las compañías. La tributación también puede variar con el tiempo y entre compañías, particularmente a través de las jurisdicciones, lo cual menoscaba la relevancia y la comparabilidad de las medidas de utilidad antes-de-impuestos, para capturar esos efectos, el desempeño operacional es mejor medido después-de-impuestos.


La dificultad para los inversionistas es que no hay análisis de la tributación entre lo que sea atribuible a los componentes de operación y de no-operación de la utilidad antes-de-impuestos. De acuerdo con nuestro punto de vista, para los inversionistas es mejor que ellos mismos aproximen esta desagregación y trabajen con la utilidad operacional después-de-impuestos [post-tax operating profit (NOPAT)] más que usar EBIT y sus derivados. Sin embargo, dado que las tarifas tributarias a menudo no varían de manera importante entre compañías, usar los resultados operacionales antes-de-impuestos en la valoración de desempeño, retornos y valor usualmente no es un gran problema.


Antes de depreciación y amortización


Esta es la parte desconcertante del cálculo de EBITDA. El costo de comprar y reemplazar activos fijos usados en actividades de operación no puede ser evitado, y medir el desempeño sin deducir nada relacionado con esta actividad es claramente incompleto. Diferentes compañías usan activos fijos en diferente extensión (para describir esto hemos usado la frase intensidad del activo fijo) de manera tal que EBITDA no es comparable a través de las compañías. Este problema con la comparabilidad aplica incluso dentro de sectores donde puede haber diferente uso de activos. Algunas compañías pueden tercerizar ciertos elementos de sus actividades, con los proveedores invirtiendo en la infraestructura necesaria, mientras que otras realizan esas actividades en-casa y tienen en sus propios libros los activos relacionados. Lo mismo es verdadero para el arrendamiento [leasing], lo cual abordamos adelante.


EV/EBITDA dependen de la intensidad del activo fijo y pueden no ser comparables, incluso dentro de un sector


Usted esperaría que las diferencias en la intensidad del activo fijo afecten el múltiplo EV/EBITDA. Dado que los precios del mercado (y por lo tanto el valor de la empresa) deben considerar el costo continuo de reemplazar activos fijos, comparar EV con una medida que es establecida antes de este costo llevará a que el múltiplo sea afectado por la intensidad del activo fijo – más altos activos fijos llevan a un múltiplo más bajo.


Adelante mostramos una gráfica típica del sector que describe EV/EBITD en relación con la intensidad del activo fijo. Si bien obviamente hay más cosas que explican las diferencias en EV/EBITDA, pensamos que la influencia de la intensidad del activo fijo es clara.




El efecto que la intensidad del activo fijo tiene en EV/EBITDA también puede verse cuando de los orientadores del valor subyacente se derivan múltiplos objetivos. En nuestro modelo de múltiplo de EV objetivo, también aplicamos una medida de intensidad del activo fijo igual a D&A/EBITDA para derivar el EV/EBITDA objetivo proveniente de EV/NOPAT (que a su vez se deriva de la estructura subyacente de los DCF). A diferencia de los datos del sector real que se ofrecen arriba, la relación teórica contenida en este modelo es exactamente lineal poque controlamos por separado otros factores del valor.


Los múltiplos de EV/EBITDA siempre tienen que ser interpretados considerando las diferencias en la intensidad del activo fijo entre las compañías. Sin embargo, pensamos que de lejos esto es más desafiante que calcular y usar métricas que explícitamente permitan diferencias en el uso de activos fijos, que es la razón por la cual nosotros nunca hemos estado a favor de EV/EBITDA como una medida de valor relativo.


Así que, ¿cuál es la razón por la cual EBITDA y EV/EBITDA son tan ampliamente usados a pesar del problema de D&A? Nosotros pensamos que hay tres razones, ninguna de las cuales pensamos que sea particularmente persuasiva.


  • Gasto que no-es-en-efectivo: Un argumento común para excluir depreciación y amortización es que ‘no-son-en-efectivo’ y de alguna manera menos relevante como resultado. Si bien es verdadero que los gastos mismos no-son-en-efectivo en el período en que aparecen, no son en absoluto no-efectivo cuando son vistos en el contexto de todo el ciclo contable. Depreciación y amortización son un reconocimiento del costo-en-efectivo de activos fijos, pero que son reconocidos en utilidad en el año en que los activos son consumidos, más que cuando son comprados. Centrarse en el desembolso de capital en-efectivo, en lugar de depreciación y amortización, es comprensible, pero ignorar ambos no lo es.

  • Asignación de un costo hundido: Dado que depreciación y amortización se relacionan con inversión pasada en activos, pueden ser considerados como costos hundidos y como no relevantes en la medición del desempeño actual. Es verdadero que, en algunos casos, depreciación y amortización pueden ser menos relevantes porque son mirada atrás. Sin embargo, esto es corregido de mejor manera mediante ajustar D&A, más que ignorar por completo el costo de los activos fijos.


  • Diferencias de contabilidad: Los cargos por depreciación y amortización se basan en juicio y, en una extensión, son afectados por las elecciones de política de contabilidad. Algunos argumentan que esto hace que el desempeño medido antes de esos elementos sea más útil. Sin embargo, muchos elementos contenidos en los estados financieros son subjetivos y están afectados por elecciones de políticas de contabilidad. Si todos ellos fueran excluidos de utilidad, quedaría poco.


Nosotros pensamos que ninguno de esos argumentos sea una razón válida para ignorar depreciación y amortización, si bien en algunos casos se pueden requerir ajustes a D&A.



DE EBITDA A EBITDAR


El arrendamiento [Leasing] es una alternativa a la propiedad como una manera para que las compañías tengan acceso a activos fijos. Antes de la implementación del IFRS 16, la mayoría de los arrendamientos de activos fijos tenían un efecto muy diferente en las medidas de desempeño y en EBITDA, comparado con la propiedad del activo fijo.


Antes del IFRS 16 no había problema si los arrendamientos eran clasificados como arrendamientos financieros (esencialmente los que donde el término del arrendamiento era una parte sustancial de la vida total del activo) porque eran contabilizados de la misma manera que como los activos propios adquiridos mediante la emisión de deuda. Esto resultó en un activo de arrendamiento capitalizado y el relacionado cargo por depreciación, y un pasivo de arrendamiento sobre el cual se causaron intereses. Si el activo fue adquirido mediante compra o alternativamente, mediante un arrendamiento financiero, el EBITDA sería el mismo. Sin embargo, esto no aplicó a los arrendamientos operacionales.


La mayoría de los arrendamientos antes del IFRS 16 eran clasificados como arrendamientos operacionales con no capitalización del arrendamiento y el pago de arrendamiento reportado como un gasto operacional [3]. Este gasto por arrendamiento operacional no sería adicionado de nuevo en el cálculo de EBITDA, lo cual resultó en problemas de comparabilidad – las compañías que usaban más arrendamientos operacionales tenían EBITDA más bajo (siendo iguales todas las otras cosas). Dado que el valor es similarmente afectado tanto por la propiedad del activo como por el arrendamiento, excluir el costo de uno y no el de otro distorsionaba los múltiplos de EV/EBITDA. El más alto uso de arrendamiento resultaba en un múltiplo más alto.


Los problemas de comparabilidad del arrendamiento algunas veces fueron resueltos mediante la aplicación de EBITDAR


Para resolver este problema de comparabilidad compañías e inversionistas recurrieron a EBITDAR, con la ‘R’ refiriéndose a alquileres [rents] o el gasto por arrendamiento para los arrendamientos operacionales. Mediante adicionar de nuevo este componente de los gastos de operación, EBITDAR excluyó todos los costos relacionados con activos fijos, sean propios, adquiridos mediante arrendamientos financieros o adquiridos mediante arrendamientos operacionales.


Sin embargo, si bien EBITDAR resolvió el problema de compañías diferentes que tienen diferente separación entre propiedad / arrendamiento, el hecho de que todos los costos relacionados con activos sean excluidos significa que la métrica era aún más incompleta. Diferentes grados de intensidad del activo fijo todavía afectan EV/EBITDA y hacen difícil usarlo en la valuación del patrimonio.



DE EBITDA A EBITDA-AL


Según el modelo de capitalización del arrendamiento del IFRS 16, quienes reportan IFRS deben ahora mostrar la depreciación y el acrecentamiento de los intereses para los arrendamientos operacionales, en lugar del anterior gasto por arrendamiento que refleja los pagos de arrendamiento. Dado que tanto la depreciación como los intereses son excluidos de EBITDA, la introducción del IFRS 16, en algunos casos, significativamente incrementó esta métrica y por consiguiente resultó en una carencia de comparabilidad antes y después del IFRS 16 [4].


Sin embargo, considerando que ahora EBITDA excluye los costos relacionados tanto con la propiedad del activo como con el arrendamiento del activo, el resultado es, en un sentido, más comparable y ampliamente elimina la necesidad para la métrica EBITDAR. Nosotros hemos visto que EBITDAR todavía es aplicado por algunas aerolíneas, pero el ajuste de ‘R’ ahora es muy pequeño porque solo se relaciona con el alquiler para arrendamientos de corto plazo y posiblemente algunos pagos variables de arrendamiento.


EBITDA-AL aproxima el EBITDA antes del IFRS 16


EBITDA-AL es un intento para recrear la métrica EBITDA antes del IFRS 16 [5]. La depreciación y los costos por intereses relacionados con arrendamientos capitalizados son una aproximación del anterior gasto por arrendamiento operacional. Mediante deducir estos en el ajuste de ‘AL’ el EBITDA-AL resultante es similar al EBITDA anterior. El resultado todavía sufre de la carencia de comparabilidad debida al uso de arrendamiento en relación con propiedad de activos fijos, pero al menos este grado de incomparabilidad es más consistente.


No nos gustan EBITDA y EBITDA-AL posteriores al IFRS 16 por las mismas razones por las cuales no nos gustaron EBITDA y EBITDAR antes del IFRS 16. En grados diversos, todas esas métricas ignoran el costo de los activos fijos y crean problemas de comparabilidad cuando hay diferencia en la intensidad del activo fijo o en la importancia relativa de arrendamiento versus propiedad del activo.


Nosotros apoyamos el IFRS 16 y consideramos que proporciona estados financieros más relevantes. Para nosotros no tiene sentido recrear (parcialmente) la ‘vieja’ contabilidad.



UN MEJOR ENFOQUE


Nosotros pensamos que los costos de los activos fijos deben ser incluidos en todas las métricas usadas en análisis y valuación. En un contexto de prefinanciación o de valor de la empresa usaríamos EBIT, o preferiblemente NOPAT versión después-de-impuestos. Las métricas pueden ser ajustadas por los efectos de elementos únicos o inusuales, pero en el desempeño recuerde nunca ignorar en su totalidad esos elementos.


Sin embargo, pensamos que hay dos maneras como EBIT y NOPAT pueden ser mejorados:


1. Amortización del intangible

En otros artículos hemos explicado por qué la amortización del intangible es mejor excluida de las métricas de desempeño. El reconocimiento de activos intangibles que son adquiridos en combinaciones de negocios difiere de los que son generados internamente – los intangibles adquiridos son capitalizados, pero los generados internamente usualmente no. Esto resulta en doble conteo cuando la utilidad es reducida tanto por la amortización de los intangibles adquiridos como por los gastos relacionados con su reemplazo.


EBITA es más útil que EBIT


De acuerdo con ello, recomendamos que los inversionistas excluyan la amortización de los intangibles ‘de reemplazo llevados al gasto’. Algunas veces esta métrica ajustada es denominada EBITA, si bien estrictamente la ‘A’ solo debe aplicar a la parte del gasto general por amortización [6].


2. Desembolso por capital de mantenimiento


Nosotros pensamos que un mejor enfoque para manejar la intensidad del activo fijo en las métricas de desempeño y en los múltiplos de valuación es usar el desembolso de capital actual, más que la depreciación y amortización potencialmente obsoletas. La relevancia de D&A en la valuación es que es un aproximado [proxy] del costo de reemplazar activos fijos (capex de mantenimiento). Sin embargo, el D&A actual no siempre puede ser un buen aproximado. Esto es parcialmente debido al problema de amortización del intangible que arriba identificamos, pero puede haber otros factores que puedan significar que el costo futuro de reemplazar activos difiere del gasto de D&A, incluyendo los efectos de la inflación.


Pocas compañías revelan el capex de mantenimiento, si bien ello es una revelación sugerida (no-obligatoria) según la contabilidad IFRS. Estimarlo puede ser desafiante y a menudo la cantidad de D&A (ajustada para remover la amortización del intangible de reemplazo llevado al gasto) es la mejor aproximación [7]. No obstante, pensamos que EBITDA después del desembolso por capital de mantenimiento (EBITDA-AMCE) es el enfoque ideal para medir el desempeño y la mejor métrica para combinar con el valor de la empresa en un múltiplo de valuación (EV/EBITDA-AMCE)


En el caso del arrendamiento, el desembolso de capital es un elemento que no-es-en-efectivo porque los nuevos activos arrendados exactamente coinciden con el nuevo pasivo de arrendamiento, con ambos elementos neteados a cero para propósitos de los flujos de efectivo. No obstante, el capex de arrendamiento es muy real y tiene que ser incluido en cualquier cifra del capex de mantenimiento de la misma manera que el capex de arrendamiento debe ser incluido en el flujo de efectivo libre y en los modelos del DCF [8].


EBITDA-AMCE es más útil que EBITA


Es raro ver compañías que usen el desembolso por capital de mantenimiento en lugar de D&A. Sin embargo, hemos visto compañías que deduzcan de EBITDA el total del desembolso por capital. Esto produce una métrica que es parcialmente una medida de utilidad y parcialmente flujo de efectivo. El problema es que incluir el capaz de inversión o expansión en una medida de desempeño resulta en una cifra artificialmente más baja y en inversión más alto. Por esta razón es que preferimos deducir solo el capex de mantenimiento.


3. Análisis de Opco-Propco


El desempeño operacional que incorpora el costo de activos fijos también puede ser medido usando el enfoque de Opco-Propco. Esto involucra que el negocio sea separado en un componente de propiedad del activo [asset ownership component (Propco)] y un componente de operación [operating component (Opco)] que usa esos activos. Opco paga un cargo hipotético a Propco para valorar los activos, con el desempeño operacional medido neto de este gasto por alquiler – en efecto EBITDA.ANR, donde ‘ANR’ es el ‘después de la renta nominal’ [after notional rent].


Diferentes estructuras de propiedad del activo y arrendamiento son tratadas mejor usando EBITDA-ANR


El enfoque Opco-Propco tiene la ventaja adicional de promover mayor comparabilidad cuando las compañías tienen acceso a activos usando diferentes estructuras, tales como uso de propiedad, arrendamiento de largo plazo o arrendamiento de corto plazo. Esta diferencia es reflejada en Propco, los riesgos y recompensas de la cual puede ser analizada por separado, mientras que Opco se vuelve más comparable, con un centro de atención más claro puesto en el desempeño operacional.


La medida de EBITDAR previamente ha sido usada para promover comparaciones cuando las estructuras de propiedad y arrendamiento difieren, principalmente en el sector de aerolíneas. De acuerdo con nuestro punto de vista, EBITDA-ANR sería un enfoque preferible, particularmente después de la capitalización del arrendamiento.


Previamente discutimos el análisis Opco-Propco en el contexto de activos de propiedad, pero la metodología igualmente puede ser aplicada a otros activos ‘estratégicos’, tales como aeronaves. Para más sobre el enfoque y cómo ayuda a promover mejores comparaciones de operación y múltiplos de valuación más significativos, vea nuestro artículo ‘Real-estate and equity valuation- Opco-Propco analysis’.



EBITDA AJUSTADO Y EBITDA-AL AJUSTADO


Cuando las compañías dan EBITDA o EBITDA-AL, generalmente será una cifra ajustada de la cual se excluyen varios elementos no-recurrentes o inusuales. Esto a menudo aplica aun si la métrica en realidad no se describe como ‘ajustada’.


Aquí está cómo la compañía francesa de telecomunicaciones Orange describe su versión de EBITDA-AL:



Cuando las compañías usan esas métricas para describir el desempeño en comparación con períodos anteriores es comprensible que se realicen intentos para mejorar la comparabilidad. Eliminar elementos únicos o de otra manera componentes volátiles del desempeño, que puede no ser indicativo de la tendencia subyacente, ayuda en este sentido. Sin embargo, el resultado es incluso una medida más incompleta que es probable sea menos útil como base para valuación.


Elementos vagos, incluyendo la palabra ‘otros’ deben ser prohibidos en los estados financieros


Previamente hemos apoyado revelaciones que no-son-PCGA con base en que la identificación separada de elementos de ajuste proporciona a los inversionistas agregación adicional, y por lo tanto una mejor base a partir de la cual pronosticar. Pero esto solo funciona si los ajustes están claramente identificados y cuantificados. El problema con la versión de EBITDA-AL proporcionada por Orange es que los ajustes son opacos, incluso después de permitir las explicaciones adicionales que son proporcionadas por la compañía, incluidas en la sección políticas de contabilidad del reporte anual. Ajustar por ‘costos laborales específicos’ y ‘otros elementos específicos’ no ayuda a los inversionistas.



Perspectivas para los inversionistas


  • EBITDA y métricas similares son incompletas y pueden no ser comparables entre compañías, ni son una base confiable para la valuación.

  • EV/EBITDA es particularmente afectado por la intensidad del activo fijo – la mayor importancia de los activos fijos automáticamente reduce el múltiplo.


  • EBITDA es ahora más comparable cuando las compañías hacen diferente uso del arrendamiento, ampliamente eliminando la necesidad de EBITDAR.


  • EBITDA-AL efectivamente recrea el EBITDA previo al IFRS 16, pero también recrea la anterior carencia de comparabilidad.


  • Es mejor permitir, el costo de los activos fijos propios y arrendados, en las métricas usadas para valorar el desempeño y el valor. Favorecemos EBITA y EBITDA después de reducir el desembolso por capital de mantenimiento… EBITDA-AMCE.


  • Estén conscientes de que la mayoría de métricas tipo EBITDA también son ajustadas por adicionales elementos ‘inusuales’. Esto puede mejorar las comparaciones a largo plazo, pero la adicional carencia de completitud, particularmente cuando los ajustes son opacos, puede no ayudar en la valuación.



Notas finales


[1] Vea, por ejemplo, nuestro artículo ‘Enterprise value: Our preference for valuation multiples’.


[2] Para más acerca de los cálculos del valor de la empresa y cómo asegurar que EV sea comparable con EBITDA, vea nuestros artículos ‘Enterprise value – Calculation and mis-calculation’ y ‘EV to EBITDA multiples must be consistent’.


[3] El gasto no siempre era igual a los pagos de arrendamiento debidos para el período. El pago total de arrendamiento era asignado, generalmente sobre una base de línea recta, durante el término del arrendamiento.


[4] Cuando el IFRS 16 fue emitido por primera vez explicamos el impacto en métricas clave, incluyendo EBITD, y proporcionamos un modelo simple para ilustrar los efectos. Vea nuestro artículo ‘Leasing: Are you prepared for IFRS 16?’.


[5] Deducir la depreciación y amortización del activo arrendado actualmente no recrea el anterior gasto por arrendamiento operacional ni replica el cálculo anterior de EBITDA. Esto porque depreciación más intereses no es igual al viejo gasto por arrendamiento operacional – es sobre toda la vida del arrendamiento, pero la oportunidad difiere, con el nuevo gasto total anticipado en relación con anteriormente. Por supuesto, las compañías podrían haber usado el viejo gasto por arrendamiento operacional en su EBITDA-AL que no-es-PCGA, pero esto significaría mantener dos sistemas de contabilidad, que incluye continuar clasificar los arrendamientos como operacionales y de financiación.


[6] Vea nuestro artículo ‘Should you ignore intangible amortisation?’.


[7] Este fue el enfoque que usamos en la estimación del desembolso de capital de mantenimiento de Amazon en nuestro artículo ‘Amazon free cash flow: An update’.


[8] Para más acerca de los flujos de arrendamiento ‘efectivos’ y cómo el desembolso por capital de arrendamiento debe ser tratado en el análisis del DCF vea nuestro artículo ‘DCF valuation models: Have you updated for IFRS 16?’.


* * *

El video de la presentación realizada para la AIC el 22 de junio de 2022 puede verlo aquí:



263 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Por The Footnotes Analyst – IFRS 17 Seguros – Más comparabilidad y nuevas perspectivas