Criptomonedas y activos digitales


Por Samuel Mantilla – Criptomonedas y activos digitales - ¿Llevar cuentas o llevar contabilidad?


El auge que en el presente está teniendo el uso de las criptomonedas y de los activos digitales ha puesto sobre la mesa la discusión acerca del rol y la relación entre la teneduría de libros y la contabilidad. En otras palabras, si es suficiente llevar cuentas o es necesario llevar contabilidad.


El debate se ha acrecentado por el uso que los cleptócratas [= gobernantes que usan el poder político para robar los recursos de su país] rusos, pero también de otros países, están dando a las criptomonedas y a los activos digitales, a través de las bolsas de criptomonedas (cryptocyrrency exchanges), para ocultar activos financieros y evadir las sanciones derivadas del no-cumplimiento regulatorio.


En relación con la contabilidad, Asmat & Co. Accountants publicó en su blog el pasado 2 de marzo de 2022 un artículo que titularon The Future of the Blockchain in Accounting [El futuro de la cadena de bloques en la contabilidad] donde anotan que:


“La contabilidad siempre ha sido impactada por la tecnología digital, pero la tecnología digital, en particular, está configurada para transformar la forma como se lleva la contabilidad en un nivel básico”.

Más adelante señala:


“El tema de las criptomonedas es complejo, y su naturaleza descentralizada significa que hay una serie de problemas regulatorios que los contadores eventualmente tendrán que enfrentar con, además, los gobiernos típicamente renuentes a acoger plenamente los cambios financieros y monetarios sobre los cuales pueden tener poco control. Sin embargo, el uso generalizado y creciente de las criptomonedas en organizaciones de todos los tamaños significa que los contadores necesitan ser capaces de trabajar con los clientes que invierten en o negocian con criptomonedas, así como también necesitan tener algún conocimiento de la tecnología de la cadena de bloques lo cual es esencial para entender sus motivaciones y comportamiento”.

Hay, por lo tanto, aspectos positivos en las criptomonedas y en los activos digitales.


Pero también los hay negativos.


Jack Kelly, publicó en Forbes el pasado 3 de marzo de 2022 un artículo titulado The Cryptocurrency Conflict Of Russian Kleptocrats Avoiding Compliance Sanctions[El conflicto de las criptomonedas de los cleptócratas rusos que evitan las sanciones por el cumplimiento]. De manera clara señala que:


“Una de las maneras para ‘ocultar’ activos financieros y evitar las sanciones es poner sus rublos, que han sido aplastados, en criptomonedas en varias bolsas de criptomonedas. Esas plataformas de negociación permiten comprar, vender, tener y negociar activos digitales, tales como bitcoin y Ethereum. Esta también sería una manera para que el presidente ruso Vladimir Putin y su círculo íntimo pongan sus enormes fortunas fuera del sistema bancario tradicional”.

En su análisis pide que los oligarcas sean bloqueados para que no puedan ocultar su dinero mediante la compra de activos digitales. Ofrece datos acerca de Binance (‘la más grande bolsa de criptomonedas del mundo’) y Kraken (‘una plataforma grande de criptomonedas’).


Dan Hoicowitz y Francine McKenna publicaron el pasado 5 de marzo de 2022, en The Dig, un artículo que titularon Piracy, Plunder, and Non-Fungible Tokens. Problems on the OpenSea [Piratería, saqueo, y fichas no-fungibles. Problemas en el OpenSea].


Open Sea es el más grande mercado de NFT en el mundo. Los NFT son fichas no-fungibles [=non-fungible tokens]. Hoicowitz y McKenna los explican así:


“Los NFT son activos digitales que son únicos y no-intercambiables – como un copo de nieve – más que fungibles – como un grano de maíz en un silo. Los NFT son más como diamantes, inmuebles, e incluso tarjetas de negociación de deportes profesionales que tienen características únicas que impulsan su valor general. Los primos de activos digitales bitcoin y Ethereum, y la moneda fiduciaria tal como el dólar de los Estados Unidos, son fungibles ya que una unidad de bitcoin o un dólar estadounidense es tan bueno o igual como el otro”.

Uno de los problemas, entonces, está en la demora de los regulatorios para realizar las adecuaciones necesarias para que su actividad ayude a la eficiencia tanto de los mercados financieros como de las criptomonedas y de los activos digitales.


Concluyen anotando:


“Es posible que se avecinen desafíos contables más complicados. Tome, por ejemplo, el mercado caliente de los NFT, o de las fichas no-fungibles en el arte. ¿Cómo las compañías deben registrar en sus cuentas los NFT? David Larse, un especialista en activos alternativos, en Kroll, me dijo que todavía hay muy poco mercado secundario para los NFT. Entonces, ¿cómo las compañías pondrán en el balance general un NFT de Bored Ape?”.

Entender estas problemáticas desde la perspectiva de los contadores requiere herramientas de análisis más robustas que las tradicionales.


Una ayuda muy importante es la entrevista que, en Money on the Left el pasado 1 de diciembre de 2021 Scott Ferguson y Maxximilian Seijo le hicieron a Paolo Quattrone. La publicaron con el título de The Metaphisics of Accounting with Paolo Quattrone [La metafísica de la contabilidad con Paolo Quattrone].


Se trata de una entrevista agradable de leer, si bien contiene un fuerte nivel de metafísica al cual el común de los contadores no está acostumbrado.


Professor of Accounting, Governance & Society at The University of Manchester, Quattrone se refiere a la contabilidad y su compromiso con el “misterio del valor”, que le permite informar casi todos los aspectos de la vida colectiva. Recoge las enseñanzas del profesor Caludio Lipari, quien percibe la contabilidad como una teoría del conocimiento, no como una ‘técnica estúpida’:


“La contabilidad es importante porque se ocupa de la producción y distribución del valor. Es muy meticulosa acerca de cómo es producido y distribuido el valor”.

Reconoce que los ejes de la contabilidad están en la simetría y en el balance, pero también es especulación, entendida ésta como crear espacios entre opuestos.


Ello le permite plantearse la pregunta de ¿Por qué Ud. usa las cuentas?, a la cual responde que es:


“Porque usted verá el estado de sus asuntos, usted se verá a sí mismo, usted reflexionará sobre su moralidad como si usted se estuviera mirando en un espejo”.

Reconociéndose como ‘de escuela jesuita’ hace un planteamiento interesante al explicar ‘por qué la caja de efectivo de los jesuitas tiene dos llaves’. Una, mantenida por el contador, que es quien se apropia de las finanzas y portavoz de los asuntos financieros. La otra, por el rector, quien es portavoz de todo lo que no es financiero.


Basándose en Keith Hoskin, agrega que la ‘teneduría de libros’ por partida doble [double entry bookkeeping] no pudo ser un invento italiano dado que los italianos no tenían el cero en sus números. Por lo tanto, tuvo que ser una invención india, persa o árabe. Señala que lo que los italianos inventaron fue la contabilidad [accounting] y que desde sus orígenes ésta ha tenido dos vertientes:


  • La vertiente positivista, basada en el arte y la belleza, impulsada por los franciscanos a partir de los trabajos de Lucas Pacioli. Está centrada en el ‘balance’. Responde principalmente a los intereses de la banca de Venecia y Florencia.


  • La vertiente pragmática, basada en el relativismo, impulsada por los jesuitas a partir de los trabajos de Lodovico Flori, quien dice que la contabilidad es una scientia prattica, esto es, una ciencia pragmática. Está centrada en el ‘inventario’. Responde principalmente a los intereses de los comerciantes de Sicilia. Recuerda que la primera escuela jesuita fue creada en Messina en 1548. Recalca que los jesuitas fueron pioneros en contabilidad porque entendieron el misterio del valor.


Deja claro que ninguna de estas dos vertientes se refiere a la verdad. Cada uno tiene ‘su propia verdad’ y la idea no es que se imponga la verdad de nadie por encima de las verdades de otros.


Lo interesante de los planteamientos de Quattrone es que no se queda en la Edad Media, sino que avanza en cómo ello se ha desarrollado hasta el presente, desentrañando el misterio del valor a través de las tecnologías digitales y la inteligencia artificial. Esto constituye una ayuda importante para entender por qué las criptomonedas y los activos digitales son tan difíciles de incorporar en los actuales sistemas de contabilidad (‘aprisionados por inútiles controles regulatorios’).


Por eso muchos, para mirar la rentabilidad y calidad de sus inversiones en criptomonedas y activos digitales, están prefiriendo ‘llevar cuentas’, a su manera, con nuevas bases de medición, con índices específicos. Porque si bien es más útil ‘llevar contabilidad’, si ésta no es capaz de incorporar los nuevos desarrollos del valor económico, simplemente pierde su eficacia.


Es urgente, entonces, que sea posible incorporar en la contabilidad tanto las criptomonedas como los activos digitales. Para incorporarlas a los mercados de capitales (financieros, de seguros, de valores) y evitar que sean usados para ocultar fortunas o realizar otras actividades ilícitas.


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