Contador de interés público


Por John Hughes - ¿De dónde viene esa luz cegadora, pregunta usted? ¡Es el contador del interés público!


Documento original: Where’s that blinding light coming from, you ask? It’s the accountant of the public interest!


Hace un tiempo miramos el documento Complexity and the professional accountant: Practical guidance for ethical decision-making [La complejidad y el contador profesional: Orientación práctica para la toma de decisiones ética], de CPA Canada.


Tal y como antes cubrimos, la noción amplia orientadora es tal y como sigue:


  • Los contadores profesionales tienen una responsabilidad ética para actuar en el interés público. En un mundo complejo donde los valores orientan las decisiones y diversos grupos del stakeholder tienen una voz importante, esta responsabilidad por el liderazgo ético presenta oportunidades, así como también desafíos. Para que la profesión incremente su relevancia y su valor, necesitamos colectivamente perfeccionar nuestras habilidades y asegurar que nuestra perspectiva esté alineada con las necesidades del stakeholder.


La publicación postula que, en nuestro entorno complejo, actuar profesionalmente y en el interés público ya no es una “propuesta clara”, - por ejemplo:


  • … muchos de los “grandes” problemas que enfrenta la sociedad, tales como la búsqueda de crecimiento sostenible, administrar y mitigar el cambio climático, acoger tecnologías disruptivas y esforzarse por la igualdad social, plantean preguntas de valores que tienen amplias implicaciones éticas. Además, como los puntos de vista sociopolíticos se han vuelto más fracturados y, más problemáticamente en algunas regiones, generadores de división, la homogeneidad asumida de “actuar en el interés público” se rompe. La objetividad, otro principio fundamental, es desafiada frente a los puntos de vista divergentes sobre cómo los recursos deben ser administrados y distribuidos, qué es justo, cómo balancear la economía y el ambiente, y – en el extremo - ¿cuál es la verdad?


Aquí hay otro extracto:


  • Las corporaciones ya no existen solamente para sus accionistas. Como el impacto de otros stakeholders se vuelve crecientemente importante, los cambiantes entornos sociales y políticos orientan las expectativas incrementadas que en público tiene en los negocios y en los PA. Incluso al mismo tiempo, las utilidades permanecen esenciales para los negocios, en orden a impulsar la inversión, el crecimiento, la innovación, la retención del personal y en últimas el éxito en el largo plazo. Encontrar y comunicar el balance apropiado es un ejercicio importante para todos los negocios orientados-a-las-utilidades.


En un artículo subsiguiente, identificamos algunos ejemplos espantosos de firmas de contabilidad cuya conducta posiblemente no pueda satisfacer ninguna noción valiosa de actuar en el interés público. Uno sospecha que, en la práctica, el concepto (en la medida en que se haga referencia en absoluto) se descarga evitando claramente cuestiones legales o éticas, en lugar de mediante cualquier calibración más amplia. ¿Pero qué caracterizaría un verdadero (tal y como podemos denominarlo) “contador en el interés público”? Algunas ideas interconectadas (probablemente en su mayoría tristemente poco prácticas):


  • Es atractivo pensar de los contadores como narradores de historias, que dan forma a puntos de datos de otra manera caóticos, en una narrativa comprensible (la historia de una compañía durante un año, por ejemplo). Sin embargo, el contador del interés público ya no puede pretender que todas las historias valgan la pena de manera igual, igualmente merezcan presentación en el balance general, o que sean contadas de manera amplia. Dicho más específicamente, el contador rechazaría el trabajo con entidades que, dejando a un lado su retórica, sean fundamentalmente inconsistentes con un futuro sostenible. En el extracto arriba citado, para algunos negocios, el saldo apropiado entre los intereses más amplios del stakeholder y el suyo propio orientado-a-las-utilidades en últimas solo puede ser logrado mediante su liquidación.

  • El contador reconocería que el interés público se extiende más allá de alguna noción de recuento actual de cabezas. Un artículo reciente publicado en Guardian citó el punto de vista del Professor Nicholas Stern de que “los economistas han subestimado enormemente las vidas de las personas jóvenes y de las generaciones futuras que está más amenazadas por los devastadores impactos del cambio climático… (y ese descuento) se ha aplicado de tal manera que es efectivamente una discriminación por la fecha de nacimiento”. Stern expresó esto de manera explícita en términos de un error ético. Tales observaciones pueden o no filtrarse en la aplicación de los estándares de contabilidad en su forma actual, pero al menos, un contador del interés público rechazaría cualquier presentación del valor actual que en efecto solo represente un saqueo insostenible del futuro.

  • El contador defendería el equilibrio, la racionalidad y el progreso en todas sus formas. Si bien ello puede parecer como una marca de verificación fácil, es evidente que demasiadas personas están rechazando de manera efectiva esas calidades en favor de la personalidad – una irracionalidad orientada-por-la-ideología. Para proporcionar un ejemplo específico, el trumpismo es directamente contrario a cualquier tipo de futuro considerado y sostenible, y para mí allí no hay manera de evitar o “despolitizar” la conclusión de que el contador del pueblo se opondría de manera explícita a tales movimientos.

  • El contador se opondría a la arraigada desigualdad social y a corrupción de las grandes riquezas. Si bien la profesión puede sentirse cómoda en sus racionalizaciones orientadas-al-mercado, las cantidades que en últimas factura, en relación con cualquier valoración del trabajo hecho o del valor proporcionado, frecuentemente son absurdas. Por supuesto, difícilmente esta es la única rama de la sociedad respecto de la cual tales cosas pueden ser dichas. Aun así, el contador del interés público proporcionaría transparencia estricta sobre las prácticas de facturación, tanto como asunto de virtud individual como en la esperanza (sin embargo, remota) de proporcionar algún ejemplo más amplio. Las asignaciones si propósito social más allá de la propagación de la extrema riqueza serían rechazadas). Hablando por temas, es difícil no preocuparse de que el actual impulso virtuoso detrás de los estándares para la presentación de reportes de sostenibilidad llegue a alimentar un torrente de comportamiento rapaz, socavando rápidamente su fuerza moral).


Más sobre esto en el futuro, espero…

Las opiniones expresadas son solamente las del autor.

Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por el autor.


17 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comentario de la administración

Por John Hughes – Propuestas de IASB sobre el comentario de la administración - ¡Gracias, pero no gracias!

Definición de efectivo

Por John Hughes – Definición de efectivo - ¡Pensamos que sería más fácil!